Familia de vendedora de seguros asesinada confía en que se hará justicia

01/11/2013 |02:42 p.m.
Una vez en la sala del tribunal, José Rosario Morales nunca levantó la vista del piso hasta que le tocó pararse frente a la jueza.(teresa.canino@gfrmedia.com)  
José Rosario Morales enfrentará juicio por un cargo de agresión sexual y otro por asesinato en primer grado.

Con las heridas emocionales todavía abiertas, la familia de la vendedora de seguros Carmela Lymarie Rosado Rueda sólo espera que se haga justicia contra el confeso asesino de la mujer, José Rosario Morales.

Los progenitores, hermanos y allegados de Rosado Rueda volvieron a ver de frente al imputado de haberla violado y asesinado en octubre pasado, durante la lectura de acusación, en la sala 704 del tribunal de Bayamón.

La espera de casi una hora por el comienzo de la vista pudo parecerles una eternidad. Una vez entró a la sala Rosario Morales, escoltado por el alguacil, la ansiedad se apoderó de los familiares, algunos de los cuales no pudieron detener las lágrimas. El acusado nunca levantó la vista del piso hasta que le tocó pararse frente a la jueza.

"Esperemos en Dios que se haga justicia. En lo que respecta a ese señor, sólo tenemos que pedirle a Dios que tenga piedad de él cuando tenga que rendir cuentas", expresó José A. Rodríguez Arenas, tío de la víctima.

"Aquí tiene un juicio en la Tierra y otro allá. Cuando se presente ante Dios, no va a poder levantar la defensa de doble exposición", dijo Rodríguez Arenas, un exjuez, al hacer referencia al estatuto constitucional de que una persona no puede ser juzgado en la corte de justicia dos veces por el mismo crimen.

Rosario Morales enfrentará juicio por un cargo de agresión sexual y otro por asesinato en primer grado por los hechos ocurridos el pasado 23 de octubre. Según las autoridades, la víctima y el agresor se habían conocido en el lugar de trabajo de él. Ella mostraba casas a potenciales clientes a través de una compañía de bienes raíces y la citó para hablar de un seguro en su residencia ese día, cuando decidió violarla y quitarle la vida.

El hombre fue arrestado siete días después, luego de confesarle a las autoridades el crimen y llevar a los investigadores hasta el lugar en donde abandonó el cuerpo de la mujer, en un paraje del barrio Dajaos de Bayamón.

Después de la lectura de acusación, la fiscal Paulette Lartigaut solicitó adelantar la vista de status para la próxima semana para agilizar el proceso lo más posible y evitar que el acusado pueda salir en libertad por fallar en cumplir los 180 días establecidos para celebrar el juicio. El proceso se verá ante el juez José Javier Ramírez Lluch, y el Ministerio Público adelantó que cuenta con mucha evidencia y unos 20 testigos.

Uno de los testigos es el alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera, pues el acusado era empleado del Departamento de Vivienda Municipal. De hecho, empleados del Municipio fueron quienes lo identificaron cuando se divulgó su fotografía, captada por las cámaras de seguridad de un centro comercial, donde fue encontrado el vehículo de Rosado Rueda.

"Como el juez tiene muchos casos y son tantos testigos, (el adelanto de la vista de status) es para poder coordinar una fecha viable con el juez, un día que tenga tiempo. No vaya a ser que ponga un día y ese día ya tenga tres casos", indicó la fiscal. "Entonces, vamos a perder el tiempo y aquí tenemos que estar pendientes que no pasen seis meses, porque toda persona tiene el derecho constitucional a que su juicio se vea en seis meses", explicó.

Asimismo, Lartigaut descartó que haya un preacuerdo con Rosario Morales, representado por la Sociedad de Asistencia Legal.

"No hay preacuerdo. De hecho, el Ministerio Público no está inclinado a dar ningún preacuerdo que no sea hacer alegación (de culpabilidad) por los delitos imputados", afirmó.

Por el cargo de agresión sexual, Rosario Morales se expone a una sentencia máxima de 50 años en prisión y a 99 años por el de asesinato en primer grado.