Hermano de joven que se ahogó en Luquillo intenta sobrellevar la tragedia

Por Alex Figueroa Cancel 06/05/2013 | 02:08 p.m.
 
"Nunca pensé que a quien tendría que sacar era a mi hermanito", expresó George William Toledo Quiñones.

Luquillo.-  Aunque pertenece a una familia de rescatistas y paramédicos, George William Toledo Quiñones no estaba preparado para enfrentar el mar de emociones que lo embargaron tras recuperar hoy el cuerpo de uno de sus hermanos en una playa de Luquillo.

Durante las labores de rescate en Playa Azul de Luquillo, el corpulento joven mantuvo la compostura y la concentración, pero una vez terminaron de trasladar el cuerpo a la guagua de la funeraria, no pudo aguantar más y soltó un alarido al golpear la tapa de un contenedor, antes de rendirse a las lágrimas.

"Nunca pensé que a quien tendría que sacar era a mi hermanito", expresó George William, quien llegó al lugar a eso de las 5:50 de la mañana para identificarlo. "Pero lo importante es que el agua lo trajo, lo importante es que está conmigo, que va a estar con su papá. Va a ser un velorio inolvidable", indicó.

El rescatista de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Desastres (Aemead), Jorge Toledo Vélez murió ahogado el lunes cuando se lanzó a salvar a sus hijos George Justin Toledo, de 14 años, y George Phillip Toledo, de 17. En su lucha contra el fuerte oleaje, el experimentado rescatista logró salvar a George Justin, pero él y George Phillip fueron arrastrados por la marea en la peligrosa playa que no es recomendada para bañistas.

Toledo Vélez era querido por muchos, especialmente en el área este de la Isla. Fue rescatista de Aemead por 16 años y en la región de Fajardo se dedicaba a adiestrar voluntarios y a participar en labores de rescate. Además, ya había involucrado a George Williams y a George Justin en dicho campo, mientras que su actual esposa, Justina Quiñones trabaja como paramédico en la Oficina de Manejo de Emergencias de Río Grande.

"Mi papá ayudó a mucha gente. Sé que están orgullosos de él y sé que está en sus oraciones. Gracias por todo el apoyo que le han dado a mi familia. No ha sido fácil. Todo el que conocía a mi papá, sabe que es una persona responsable, una persona honesta", sostuvo George William. "Rescató a su hijo, lo salvó y tras que eso murió como lo que es, un rescatista", destacó.

"Le doy gracias a Dios porque era un padre ejemplar. Le salvó la vida a mi hermanito, que está por ahí. Trató de salvar al otro. Se le hizo imposible, pero se fue como lo que es, un héroe", añadió.

 
Hermanos de George Phillip intentan sobrellevar la tragedia

Aunque pertenece a una familia de rescatistas y paramédicos, George William Toledo Quiñones no estaba preparado para enfrentar el mar de emociones que lo embargaron tras recuperar hoy el cuerpo de uno de sus hermanos en una playa de Luquillo.


El hijo lamentó no haber podido despedirse de su padre. "Era un campeón, un luchador… Espero que todo aquel que tenga a su padre, a su madre… les hago un llamado a que esté con ellos, que trate de gozárselos lo más que puedan, porque solamente me lo pude gozar la mañana del día en que mi papá falleció. Estaba comiendo con sus hermanitos y yo me fui, pero no sabía que esa iba a ser la despedida de mi papá".

Recordó que "vi a mi papá cuando salí de la casa, pero no lo vi regresar. Llego a la casa, está sola y vacía. No es fácil. Los que tengan padres y madres, paren por un momento, y vamos a sentar cabeza. Disfrútenlos y cuídenlos. Todo aquel tiempo que pasen con ellos, disfrútenselo como si fuera el último".

El mismo lunes pudieron recuperar el cuerpo de Toledo Vélez, pero las autoridades buscaron el de su hijo por más de 30 horas, hasta que fue visto en la madrugada de hoy, miércoles, flotando cerca de la orilla.

"Entiendo que Papa Dios nos vino a visitar y nos devolvió al cuerpo de este joven", expresó Nino Correa, director de Rescate de Aemead. "Definitivamente trae paz, tanto a ellos como a nosotros, dentro de las circunstancias".

Las labores de búsqueda se habían interrumpido en varias ocasiones por las condiciones del clima. Esperaban que hoy mejoraran, por lo que anticipaban bucear en cuevas submarinas del área que no habían explorado debido a que la visibilidad se había afectado debido al descargue de aguas desde ríos afectados por las lluvias.

Correa destacó, sin embargo, que anticipando la posibilidad de que el cuerpo no estuviera atrapado o pillado en alguna roca mantuvieron la vigilancia desde la orilla durante las noches, precisamente por si ocurrían situaciones como la de hoy. A eso de las 4:40 de la madrugada, voluntarios del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA) avistaron el cuerpo y pudieron recuperarlo a 200 pies del lugar donde se reportó el incidente el lunes. Toledo Pérez había pedido el día libre en el trabajo para compartir con su familia. En la playa, le dio permiso a sus dos hijos para que caminaran por el área y luego se percató que ambos estaban en problemas dentro del agua.

"Esto es un área que hay un sinnúmero de peligros potenciales. Te adentras a la playa y la orilla se ve de una forma, pero caminas dos o tres pasos y puedes caer en un fondo de cinco, ocho o diez pies", precisó Correa.

 "Eso fue parte de lo que sucedió, cuando los jóvenes pierden el balance y es donde caen en corrientes o fuertes movimientos de olas. Ahí es que Toledo intenta rescatar a sus hijos, pero desgraciadamente no lo pudo lograr con uno", agregó.

A Víctor Martes, quien fue compañero de Toledo Pérez por 16 años en Aemead, para nada le extrañó la reacción inmediata de su amigo, al mostrar su admiración por toda la familia de su amigo.

"Era una persona que iba a todas. Era un funcionario público de excelencia. No le decía que no a nadie y colaboraba con todo el mundo. Siempre fue entregado a sus hijos, que los crió en esto del manejo de emergencias", recordó. "Son pocos los que tienen esa vocación y prácticamente todos ellos trabajan en eso. Es una familia de héroes y servidores públicos", añadió.

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