Inicia vista de supresión de evidencia de Hilton Cordero

Por Cynthia Lopez Cabán / cynthia.lopez@gfrmedia.com 06/13/2013 | 04:48 p.m.
Hilton Cordero Rosario enfrenta un cargo de actos lascivos, tres cargos de producción de pornografía infantil y dos por envío y distribución de pornografía. (Archivo)  
Los abogados del excomisionado capitolino argumentan que la orden de registro y allanamiento que emitió la jueza no cumplió con los requisitos que establece la Regla 241 de Procedimiento Criminal.

El agente Noel Ramos Ortiz, de la División de Delitos Sexuales, del Cuerpo de Investigaciones Criminales de Carolina, declaró esta mañana en una vista de supresión evidencia que el día 4 de febrero de 2011 visitó el apartamento del excomisionado de seguridad de San Juan, Hilton Cordero Rosario, en dos ocasiones.

En la primera ocasión, acudió al apartamento en Jardines de Parque Escorial para ocupar las armas de Cordero Rosario y su licencia de portación como parte de una orden de protección, que se emitió en contra del entonces comisionado de seguridad.

Luego, regresó al apartamento de dos pisos, según el agente, con una orden de registro y allanamiento para ocupar una computadora.

Ante el juez Jorge Toledo Reyna, del Tribunal de Carolina, declaró que solicitó la orden de registro y allanamiento tras entrevistar a la hija de Cordero Rosario en la Fiscalía de Carolina.

La entrevista a la menor se realizó frente a las fiscales, entre ellas, la fiscal Lilliam Cabrera Pla.

En esa entrevista, la menor mencionó dos computadoras y un alegado material pornográfico.

A preguntas del abogado Edwin Castro Fontánez, quien comparte la defensa con la licenciada Mayra López Mulero, el agente explicó que, con la información que brindó la menor, prestó una declaración jurada, que se utilizó para solicitar la orden de registro y allanamiento.

Señaló que la jueza Madeline Vega expidió la orden de registro y allanamiento para ocupar computadoras de escritorio, computadoras portátiles, cámaras de vídeo y cualquier equipo que se utilice para almacenar información.

La orden, de acuerdo al testigo, mencionaba material pornográfico, pero en ninguna parte vinculaba a Cordero Rosario con el material.

El agente reconoció que la orden de registro no contenía una descripción específica de las computadoras que buscaban, ni el lugar donde se encontraban más allá de establecer que se encontraban en el apartamento.

Marrero Pérez también apuntó que pese a que la entrevista de la hija de Cordero Rosario dio pie la orden de registro nunca se radicaron cargos relacionados a esa menor.

Cordero Rosario enfrenta un cargo de actos lascivos, tres cargos de producción de pornografía infantil y dos por envío y distribución de pornografía.

Explicó que cuando llegó a diligenciar la orden de registro, Cordero Rosario se encontraba con su abogado Juan José Troche. Una vez en el lugar, el agente ocupó una computadora en el primer piso cercana a las escaleras. Nunca subió al segundo piso para ver si había otras computadoras.

Los abogados del excomisionado capitolino argumentan que la orden de registro y allanamiento que emitió la jueza Vega no cumplió con los requisitos que establece la Regla 241 de Procedimiento Criminal.

Afirman que, por su vaguedad, la orden es insuficiente de su faz. Por este motivo, el registro realizado por la Policía con esta orden resultó inconstitucional.

 Sostienen también que para atender las alegadas insuficiencias de esa orden de registro, se solicitaron otras dos órdenes de registro y de allanamiento relacionadas con la misma computadora.

La vista continúa en la tarde con el contrainterrogatorio del ministerio público, representado por los fiscales Carlos López Jiménez, José Marrero Pérez, Lilliam Cabrera Pla y la fiscal de distrito, Alma Méndez Ríos.

Los abogados de la defensa también sentarán a declarar al licenciado Troche.