Investigadores creen que víctimas de masacre en Loíza fueron confundidas

09/17/2012 | 07:09 a.m.
La novena masacre del año, en la que murieron baleados dos hombres y una mujer, se registró en horas de la noche de ayer, en el sector El Cabo, cerca de la urbanización Loíza Gardens, en el municipio de Loíza. (jose.candelaria@gfrmedia.com)  
"Entendemos que hubo una confusión, según dicen los investigadores de (la División de Homicidios)", sostuvo Miranda. "Aparentemente fueron confundidos".

Los dos hombres y la mujer que fueron asesinados en Loíza la noche del domingo llegaron al sector El Cabo para buscar a un conocido y, al ver que se pasaron de la entrada que debían tomar para llegar hasta el lugar en que recogerían a la persona, dieron marcha atrás en la guagua que abordaban, movida que según la Policía pudo provocar el ataque a tiros que les costó la vida.

La investigación del incidente apunta a que en ese momento, a eso de las 10:30 de la noche, Joshua Betancourt Santos, de 21 años; Diane Marie Quiñones Ortiz, de 25; y Albin Oscar Solís Osorio, de 20; fueron ultimados por una persona que los habría confundido con posibles rivales de la zona, según explicó el director de la región policiaca de Carolina, el coronel Carlos Miranda.

"Entendemos que esa (movida de dar reversa) pudo haber sido el detonante en esa instancia", dijo Miranda.

"Ellos venían por la Calle 3 del sector El Cabo, en Loíza, venían en una Dodge Caravan, blanca, transitando de norte a sur. Aparentemente, se pasaron la calle a donde iban, que era en la intersección con la Calle 5, y ponen el vehículo en reversa. En ese transcurso, una persona que estaba allí les disparó en múltiples ocasiones", agregó.

 "Descartamos el móvil del robo. Dos de ellos tenían dinero en los bolsillos y estamos teorizando que pudieron haber sido confundidos", indicó Miranda.

De acuerdo al oficial, otro dato que abona a la teoría de que las víctimas fueron confundidas, es el hecho de que, aunque supuestamente habían transitado por allí antes, esta vez acudieron en un vehículo que no solían conducir cuando visitaban el lugar.

"Ellos solían ir (a ese lugar) en un carro compacto", dijo.

"Según lo que ha ido encontrando la División de Homicidios, es que eran jóvenes productivos, que estaban asistiendo a la Iglesia. No estaban en actividad delictiva ninguna", agregó. "Aunque no estamos descartando ningún ángulo, la teoría más fuerte y lo que estamos recopilando hasta ahora es que hubo una confusión de parte del atacante, que entendemos que fue una sola persona, ya que se encontró un sólo calibre (de casquillos de bala). Era calibre .40".

Miranda señaló que hacía tiempo en el mencionado sector no se habían registrado incidentes violentos.

"Me están diciendo que están tratando de resurgir un punto de drogas que había allí, que habíamos desarticulado. Ese ángulo lo vamos a atacar inmediatamente", sostuvo Miranda. "Mandé a poner una patrulla 24 horas en esa área para eliminar cualquier potencial de punto".

Al preguntársele si tenían alguna pista del responsable de la masacre, la novena en lo que va de año, el oficial dijo que "se están trabajando algunas informaciones, pero lógicamente no se pueden trabajar públicamente.

Para tratar de agilizar la pesquisa, Miranda informó que creó un grupo de seis agentes y un sargento que trabajarán a tiempo completo en el caso por un periodo de 36 horas, junto con el director de la División de Homicidos.