Jurado examina el cuchillo durante juicio contra Aida de los Santos

Por Istra Pacheco 06/24/2013 | 10:00 p.m.
Un técnico de la Policía encontró más de ocho características similares a dedo de mucama.
El técnico de huellas dactilares de la Policía, Víctor Reyes, declaró en la mañana que uno de los dos fragmentos de huellas que había en el cuchillo que supuestamente se utilizó para asesinar a Ortiz Ortiz pertenece a de los Santos Pineda.  

Aida de los Santos Pineda tenía en su poder tres pulseras de oro con las iniciales “C y G” y una fecha grabadas en su interior y “dos o tres días” después del crimen de su jefa Georgina Ortiz Ortiz, mandó a la entonces esposa de su nieto a borrar esas inscripciones y venderlas.

Es la primera vez que Marangelí Merced Negrón ex esposa de Francisco Romero Encarnación, nieto de la acusada, revela que la mujer le hubiese dicho que borrara lo que estaba dentro grabado.

Por esas pulseras le dieron $1,000 en efectivo que Merced Negrón envió a la República Dominicana, específicamente a la hija de la acusada.

Merced Negrón también vendió otras pulseras partidas, varias sortijas y una cadena y le dieron $400.

Al igual que dijo en vista preliminar, Merced Negrón indicó que le preguntó directamente a Aida de los Santos si las había robado.

“Ella me dijo que ella era incapaz de hacer eso”, expresó en la continuación del juicio contra la mucama por el asesinato de Ortiz .

Merced Negrón dijo que el día de los hechos, el 17 de agosto de 2010, el pantalón de la mucama estaba más enrollado, le quedaba más ancho, y era más claro que el que tenía en la mañana cuando ella misma la llevó en su carro al trabajo en la residencia del ex juez del Tribunal Supremo Carlos Irizarry Yunqué y Ortiz.

“¿Pero usted, en ningún momento anterior a esta vista de hoy o en vista preliminar, usted mencionó que el pantalón fuese más oscuro o más claro que el de por la tarde?”, le preguntó la abogada Lucille Borges. “Es correcto”, respondió, contradiciéndose y contradiciendo el testimonio de la nieta Katherine Romero, quien hace unos días testificó que el pantalón era distinto. Pero, Merced Negrón confirmó que la nieta no vio a De los Santos esa mañana cuando la dejó en su trabajo.

La defensa trató de sembrar dudas sobre el testimonio de Merced Negrón al preguntarle sobre su relación con el nieto de la acusada, tanto en mayo de 2011 cuando fue entrevistada por la agente Ormarie Roque y por un agente federal, así como en una declaración jurada que prestó en enero de 2012. En ambas ocasiones estaba de malas con el individuo, pero para la vista preliminar en octubre de 2012 había vuelto con el hombre, dijo.

Sobre las manchas de cloro en la camisa de la mucama cuando Merced Negrón la recogió, tuvo que admitir que eran “bien pequeñas”. También señaló que la empleada doméstica le dijo detalles del asesinato, como la forma en que le cortaron el cuello a la víctima y cómo se defendió con ambas manos hacia arriba. Entonces empezó un tirijala entre la partes sobre cuándo fue que la acusada le dijo los detalles, si fue tras ver fotos en la fiscalía que le hicieron vomitar o durante una recreación de la escena al día siguiente.

La fiscal Elba Acevedo pareció intentar demostrar que con ver unas fotos era imposible que De los Santos supiera hasta cómo fue que se defendió Ortiz de sus agresores, como le contó a Merced Negrón.

La mujer dijo que la mucama le contó al menos un mes antes del crimen de Ortiz que la jefa estaba preocupada porque la estaban chantajeando con unas fotos comprometedoras.

Por otro lado, ayer también testificó el técnico de huellas de la Policía, Víctor Reyes, con unos 29 años de experiencia, quien aseguró que la única huella con valor comparable dio positivo al comprarla con la del dedo medio de la mano derecha de la mucama. También se comparó con el récord criminal y salieron 10 posibles comparables, pero ninguno dio las ocho características mínimas que se requiere por la Policía de Puerto Rico para establecer que se trata de la misma persona, aunque después Reyes reconoció que no las comparó una por una.

Al hablar de la huella ayer, por primera vez el jurado pudo observar de cerca la pieza de evidencia y el técnico dio su teoría de cómo se sujetó para que quedaran las marcas descritas a lo largo del proceso. En el contrainterrogatorio, la defensa trató de establecer que en otras jurisdicciones se usan más características para comprar las huellas porque eso significaba mayor confiabilidad.

Reyes lo que señaló fue que su jefe comparó y validó por separado que la huella en el cuchillo era la misma que la de la acusada.

Cero ilustración

Un balde de agua fría recibió el periodista gráfico de Primera Hora Gary Javier cuando se le informó que la jueza Eloína Torres Cancel no permitía dibujar absolutamente nada de lo que ocurría en la sala durante el juicio contra Aida de los Santos Pineda.

Javier, quien tiene 20 años de experiencia como periodista gráfico, diseñador, caricaturista e ilustrador, ha cubierto algunos de los juicios de más alto perfil en los últimos años.

Sin embargo, el alguacil de la sala le dijo que permitirle o no hacer su trabajo era “discreción de la jueza”.

“Nunca había tenido problemas. He dibujado desde el banquito de la audiencia, desde las sillas del jurado, desde el pasillo, en fin, de todos los ángulos, lógicamente, siempre en el debido orden y bajo la ley”, dijo Javier tras el incidente.

“Todo el mundo en sala sabía que lo que yo hacía... se gestionó sin éxito poder hacer mi trabajo por lo que tuve que recoger mis materiales en medio de la vista y me fui”, relató.

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