Llevan ayuda psicológica a amiguitos de niños muertos en accidente- Vídeo

02/05/2013 |
Compañeros de escuela, conocidos y maestros de algunos de los niños atropellados el viernes chocaron ayer con la dura realidad de su ausencia en la escuela elemental Gaspar Vilá Mayans.

Compañeros de escuela, conocidos y maestros de algunos de los niños atropellados el viernes pasado frente al residencial El Prado, en Río Piedras, chocaron ayer con la dura realidad de su ausencia en la escuela elemental Gaspar Vilá Mayans.

Anticipando esa situación, 22 psicólogos y trabajadores del Departamento de Educación amanecieron en el plantel escolar para apoyar a los maestros y estudiantes en el proceso de adaptación.

Una de las niñas que necesitaron asistencia fue la hija de Sugey Correa, madrina de Génesis Saldaña García, quien falleció en el incidente. Ambas niñas eran compañeras en la escuela.

“Mi nena, al ser de educación especial, estaba ausente. Le expliqué que a su amiga, Génesis, le pasó un accidente y ahora está en el cielo con Papá Dios, y todo bien, pero cuando llegó a la escuela, no aguantó, se desplomó. No aguantó”, expresó Correa.

“Habló con la directora y la (trabajadora) social. Se fue a llorar diciendo: ‘Mi amiguita ya no iba a estar conmigo’. Le dijimos que sigue en nuestros corazones, que nunca la vamos a olvidar”, añadió.

De acuerdo con la directora del plantel de nivel elemental, Magalys Ruiz, desde hace varios días se estaban preparando para el momento en que abrieran los portones.

“Estamos trabajando desde el sábado en la mañana. Ayer (domingo) tuvimos reunión con todo el personal escolar. Vino el secretario, la alcaldesa (Carmen Yulín Cruz), trabajadores sociales. Estuvimos reunidos con la facultad para fortalecerlos y que recibieran (ayer) a la comunidad escolar”, precisó Ruiz.

“Hay personal del DE (Departamento de Educación) y del Municipio (de San Juan) que están asistiendo a los maestros y a los estudiantes en los salones”, agregó Ruiz, quien velaba la entrada para que nadie ajeno a la escuela interrumpiera la rutina.