Madre de Carmen Paredes sufre ante el proceso

Por Melisa Ortega Marrero / melisa.ortega@gfrmedia.com 04/17/2013 | 07:26 p.m.
La mujer, quien estuvo acompañada por varios familiares desde que llegó a la corte donde comenzó brevemente el juicio contra Casellas, afirmó que es precisamente enfrentar es ese dolor lo más duro de este proceso. (juan.martinez@gfrmedia.com)  
Al ser cuestionada sobre lo más que extraña de su hija, la mujer respondió que “el cariño, el amor, el apoyo”.

Pausada y un tanto temerosa, Aracelis Cintrón enfrentó a un nutrido grupo de periodistas en el Tribunal de Bayamón, a quienes admitió que sufrirá hasta su último día por la partida de su hija Carmen Paredes, presuntamente muerta a manos de su esposo Pablo Casellas.

La mujer, quien estuvo acompañada por varios familiares desde que llegó a la corte donde comenzó brevemente el juicio contra Casellas, afirmó que es precisamente enfrentar es ese dolor lo más duro de este proceso.

 “Hasta el día que yo muera voy a sentir dolor”, dijo la mujer, quien aceptó tener comunicación con sus dos nietas, fruto del matrimonio entre Paredes y el acusado.

Al ser cuestionada sobre lo más que extraña de su hija, la mujer respondió que “el cariño, el amor, el apoyo”.

 “Era mi bebé”, dijo con voz cortada.

Por ser testigo en el caso, Cintrón permaneció fuera de la sala 606, donde se discutieron varios asuntos de cara al comienzo de la selección del jurado.

Casellas, por su parte, fue esquivo con la prensa.

En la tarde se le vio solo, sin sus abogados Harry Padilla y Arturo Negrón, o su chofer, como es usual. Caminó el pasillo del piso 6 de la corte mientras los visitantes –algunos familiares de Paredes y otros testigos del caso en su contra- lo observaban detenidamente.

Al ser abordado por este medio en ese instante, el hombre simplemente volteó el rostro sin emitir palabras.

Repleta la sala

Durante la mañana, la sala estuvo abarrotada por parientes de la víctima, abogados, periodistas y varios estudiantes, quienes observaban atentos los procesos que se desarrollaban y escuchaban las argumentaciones de Negrón y Padilla y el fiscal Sergio Rubio.

Sin embargo, en la tarde, cuando comenzó –aunque de manera breve- la selección del jurado, el acceso a la sala fue limitado por varios alguaciles. Se explicó que solo abría una banca disponible para los familiares de la víctima o el acusado, otra para los periodistas y el resto sería utilizado por los potenciales jurados.


Poco después de las 2:00 p.m., el juez José Ramírez Lluch ordenó la entrada de los candidatos, quienes accedieron en fila india y ocuparon poco a poco los espacios disponibles. Entonces se les tomó juramento.

La mayoría eran mujeres. Sin embargo, había pocos jóvenes y ancianos entre los integrantes. Todos escucharon las instrucciones del juez y respondieron a cada pregunta.

Sin embargo, tras un breve receso e inmediatamente después que Ramírez Lluch recibiera una orden del Tribunal de Apelaciones, el grupo fue despachado de la sala.

El Apelativo decidió en la tarde de hoy paralizar los procedimientos del juicio contra Casellas para atender una petición de más tiempo hecha más temprano por la defensa.

El juez Ramírez Lluch, sin más comentarios, concluyó la sesión y ordenó a las partes a comparecer a una vista sobre el estado de los procedimientos del caso el próximo martes, a las 1:30 p.m., para discutir la decisión del Apelativo, en caso de que emita alguna.

Casellas está acusado asesinato en primer grado, Ley de Armas y destrucción de evidencia, además de un cargo menos grave por mentir a las autoridades al alegar que fue víctima de un robo de carro a mano armada en el que presuntamente le llevaron el arma que, se alega, usó para matar a su esposa el pasado 14 de julio en la urbanización Tierralta III en Guaynabo.