Caguas - La juez Ediltrudis Betancourt no encontró esta tarde causa para arresto contra una ex maestra del centro de cuido del colegio San José, ubicado en este municipio, por un cargo de maltrato institucional, un delito grave.

A la querellada en este caso, Yahaira Rivera Purcell, de 30 años, se le imputaba haber agarrado por un brazo a un estudiante suyo de tres años hasta sentarlo. Luego, presuntamente, lo agarró por los brazos y lo sacó por unos segundos del salón donde se encontraban.

"Fue una exageración que se viera este caso en el foro criminal. Esto se trata de un asunto de control de grupo. Para esto está el foro civil o el Departamento de la Familia", sostuvo en entrevista el abogado de la maestra, Eduardo González De León.

Rivera Purcell, fue contratada en el centro cuido llamado Centro de Cuidado Diurno (Cendi) en el verano, y fue despedida en diciembre tan pronto se radicó la querella en su contra. La mujer no quiso hacer expresiones esta tarde.

La prueba fue presentada por la agente Olivette Esperaz, de la división de Delitos Sexuales y Maltrato a Menores de Caguas, quien anunció que consultaría con la fiscal que evaluó la prueba, Rocío Gracia Rivera, ante la posibilidad de solicitar una vista en alzada.

"Me preocupa el sistema de justicia. Me preocupa que estaba el vídeo y no se vio en la vista", dijo Mariselis Báez López, madre del menor.

El vídeo al que hace referencia la mujer sale del sistema de seguridad de Cendi y, según la mujer, presenta claramente lo que ocurrió en el salón de pre-prekinder el 12 de diciembre del 2012.

Según contó la mujer, el vídeo muestra como la Rivera Purcell le pidió a su hijo que se sentara. El menor desobedeció, y la maestra lo agarró por un brazo y lo sentó en el suelo. El niño reaccionó dándole un golpe en la mano a la educadora, quien lo agarró por los dos brazos, lo levantó en el aire y lo sacó del salón.

Ambos desaparecieron de la imagen y a los pocos segundos reaparecen. La maestra, según Báez López, sigue sujetando al niño por los brazos y lo mueve a un lugar que no aparece en la pantalla, presumiblemente a lo que se conoce como un 'time out'. A los 20 minutos, el menor reaparece y se reintegra al grupo.

El niño le contó esa noche a su madre que la maestra le había pegado, pero Báez López notó que no aparecía nota alguna en la libreta de comunicaciones. Al otro día, acudió al colegio, donde Rivera Purcell le reconoció que agarró al niño por los brazos, lo sentó y el niño le dio.

Allí, Báez López se enteró que la trabajadora social conocía del caso pero no solicitó ver el vídeo de seguridad inmediatamente. También se enteró que el niño fue llevado a una oficina donde le dijeron que le tenía que pedir perdón a la maestra.

Una reunión entre Báez López, quien es trabajadora social, el padre del menor Manuel Pérez y la trabajadora social de Cendi, se pautó para el 14 de diciembre. Luego, el 17 de diciembre, se reunieron los padres con la principal y finalmente observaron el vídeo de seguridad. Según Báez López, la directora reaccionó sorprendida y ese mismo día la escuela notificó a la Policía y la maestra fue despedida.

Pérez contó que cuando vio el vídeo le subió la presión, por lo que tuvo que ser llevado al hospital. Báez López reconoció que si bien sacó inmediatamente al niño de la escuela, su hijo mayor sigue en el plantel, cursando el segundo grado, por recomendación de un sicólogo que entiende que el niño mayor se vería perjudicado al ser sacado de la escuela.

"Él está ajeno a todo lo que ha pasado con su hermano. Está en el equipo de baloncesto", dijo su madre, quien es egresada, al igual que su esposo, del Colegio San José.

A preguntas, Báez López dijo estar satisfecha con la manera en que la escuela bregó la situación, aunque puso en duda qué pudo haber pasado con el vídeo si ella no solicitaba verlo.

Entretanto, el caso fue asignado a una agente del Cuerpo de Investigaciones Criminales que luego se retiró, por lo que fue referido a la agente Esperaz en abril.

Al finalizar la vista de hoy los padres del menor no se podían explicar el fallo.

"La realidad es que lo levanta por los brazos. Eso es maltrato. Y ese proceso de decirle al niño que pida perdón no es apropiado", dijo Báez López. "Si no actuaba, me convertía en parte del problema".

Ambos padres dijeron no entender por qué la fiscal Gracia Rivera no presentó la prueba y delegó la tarea en la agente Esperaza.

"A mí me dijeron que ella (la fiscal) era nuestra abogada", djio Báez López.

Este medio supo que si bien la agente Esperaza llevó copia del vídeo en un disco compacto, no tenía computadora para presentarlo.

La fiscal de distrito de Caguas, Aracelys Pérez indicó a través de un portavoz que la posición de la fiscalía es que solo basta el testimonio de la agente investigadores y de las partes para determinar causa. Así, pareció justificar el que no se presentara el vídeo de seguridad en la vista.