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No salen de su asombro familiares de pareja muerta en hecho de violencia doméstica - Ve vídeo

03/16/2011 |07:14 a.m.
Familiares lloraban desconsoladamente en la escena. (Primera Hora/Andre Kang)  
Tanto los vecinos y los familiares de ambos expresaron que sus discusiones eran normales y que se querían mucho, que se demostraban cariño todo el tiempo.

El administrador de la gasolinera Total ubicada frente al residencial Bartolomé Las Casas en Barrio Obrero  asesinó a su esposa y luego se suicidó esta mañana, en otro hecho de violencia doméstica.

Alberto Bracero Morales asesinó a su esposa  Sandra Villafañe Silva de 50 puñaladas en diferentes partes del cuerpo y luego se ahorcó dentro del negocio.

Los hechos ocurrieron cerca de las 6:50 de la mañana, mientras se preparaban para abrir la gasolinera.
Según el hijo de la occisa, Julio Colón Villafañe, quien trabaja en el lugar, su padrastro le dio las llaves de los candados para que comenzara a abrir el negocio y se encerró con ella en el área de la oficina. Mientras quitaba las cadenas escuchó una fuerte discusión y gritos e intentó abrir, pero no lo logró. Dijo que fue a buscar unas llaves de repuesto que tenía en su vehículo y al abrir encontró muerta a su madre cerca del área de las góndolas y a él ahorcado en el almacén.

En el lugar se encontró una nota que fue entregada por la mujer a su esposo, de quien estaba separada hacía tres meses que leía: “Perdona por todo, pero mis hijos te aman. No lo olvides nunca. Gracias por las flores y los chocolates”. En la carta también la mujer le exhorta a que no se haga daño.

En la escena se ocuparon cuatro cuchillos, entre ellas un sable, y en el vehículo del hombre un arma de fuego.

Las hermanas de la víctima y sus hijos manifestaron su dolor y la hija menor de la mujer tuvo que ser llevada a recibir asistencia médica porque se desmayó cuando sacaron el cuerpo de su madre.

La pareja llevaba 20 años junta y Bracero Morales, de 39 años, crió los hijos de la mujer. Ambos llevaban 10 años administrando el puesto de gasolina. No había expediente de problemas entre ellos ni incidentes de violencia doméstica.

Tanto los vecinos y los familiares de ambos expresaron que sus discusiones eran normales y que se querían mucho, que se demostraban cariño todo el tiempo.

La pareja vivía en la urbanización Upperland de Río Piedras.