Al cumplirse el quinto aniversario de la muerte del niño Lorenzo González Cacho, el secretario de Justicia, César Miranda, anunció esta mañana que el Ministerio Público no se encuentra preparado para presentar cargos contra la o las personas responsables de ese crimen.

“No vamos a radicar acusación alguna en el día de hoy”, apuntó Miranda.

“En otro momento, se radicará. Cuando sea prudente y cuando sea responsable hacerlo”, agregó en rueda de prensa para divulgar la presentación de cargos de otros casos de Justicia.

Las declaraciones del titular de Justicia surgieron en respuesta a informes de prensa que consignaban que en el día de hoy prescribían algunos de los delitos que pudieran ser presentados en este caso.

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En algunos de esos escenarios analizados, se especuló que la madre del niño, Ana Cacho, podría enfrentar cargos de negligencia o de encubrimiento.

El cargo por negligencia prescribe a los cinco años, mientras que el cargo de encubrimiento a los 10. El delito por asesinato no tiene término de prescripción.

“Cualquier radicación, por cualquier delito menor incluido, lo que hace es trastornar la investigación. Hoy en uno de los periódicos aparece resumido de la forma más clara que podría aparecer. No es prudente hacer ninguna radicación por un juicio menor incluido donde todos los datos que tenga que ver con el asesinato puedan aflorar y estropear esa investigación”, apuntó Miranda.

Pero luego aclaró que sus palabras respondían a una argumentación “teórica” motivada por las especulaciones de la prensa y de los analistas de noticias y que no tenían “ninguna implicación con ninguna de las personas involucradas en este caso”.

Afirmó que no entraría en una evaluación de los errores cometidos durante la investigación inicial del crimen, pero señaló que no compartía las expresiones de pasados funcionarios que habían dicho que el caso estaba esclarecido y que lo único que faltaba era la prueba pericial para probarlo.

“No coincido porque sencillamente hay una serie de elementos que en el transcurso del tiempo ha demostrado que había otros ángulos que considerar”, puntualizó.

“Es posible que en este caso se partiera de la premisa que era un caso muy fácil. Invitaba a pensar que era un caso muy fácil: ocurrió en la casa del niño, está presente la madre, estaban presentes las hermanas, pues nada más sencillo que pensar que el caso se debe resolver”, añadió sin ampliar sobre esos otros ángulos.

En un cambio de discurso, no habló de sospechosos en este caso, pero aseguró que todos los nombres que se han mencionado públicamente son “relevantes”, incluyendo el de Luis Gustavo Rivera Seijo, conocido como El Manco.

“Son personas que en alguna medida pueden tener algún nivel de conocimiento, pero jamás he dicho que son personas sospechosas. Ni el término personas de interés estoy usando. Son relevantes a la investigación por el vínculo entre ellos por cualquier otra relación que pudieron haber tenido”, respondió.

Previamente el estado había identificado como sospechosos a Cacho, Jesús Jenaro Camacho, William Marrero y Arnaldo Colón.

Miranda también apuntó que recibe el apoyo del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en esta investigación y que Justicia utiliza recursos científicos para tratar de determinar qué ocurrió aquella noche del 8 de marzo de 2010 y que provocó la muerte de Lorenzo, de 8 años.

Precisó que la investigación está en manos del jefe de fiscales José Capó, su ayudante la fiscal Marie Christie Amy y un equipo de fiscales cuyos nombres no mencionó. Este medio supo que se trata de los fiscales Mario Rivera Géigel, Jan Mangual Mangual, María del Carmen Rodríguez Barea y Aracelis Pérez Correa, quienes en las últimas semanas han estado entrevistando a personas que han tenido contacto con el caso como la fiscal Wanda Casiano.