Pablo Casellas deberá comparecer al tribunal para lectura de acusación

10/10/2012 |05:57 a.m.
También se espera que el acusado y su defensa informen si el juicio se verá por jurado o por tribunal de derecho ante el propio magistrado Ramírez Lluch. (mariel.mejia@gfrmedia.com)  
En la lectura, los acusados proceden a informar si se declaran culpables o no culpables, aunque tiene diez días para hacer alegación.

Pablo Casellas Toro deberá comparecer esta mañana al Tribunal de Bayamón para la vista de lectura de acusación.

El acusado por el asesinato de su esposa Carmen Paredes Cintrón deberá comparecer a la sala 606 del centro judicial, donde el juez José Ramírez Lluch hará lectura de las acusaciones en su contra por cargos de asesinato en primer grado, violación a la Ley de Armas, destrucción de evidencia y proveer información falsa a las autoridades por un delito que no ocurrió.

Regularmente, los abogados de los acusados dan por leídos los pliegos acusatorios. En la lectura, los acusados proceden a informar si se declaran culpables o no culpables, aunque tiene diez días para hacer alegación. De no hacerlo, se registrará como una alegación de no culpabilidad.

También se espera que el acusado y su defensa informen si el juicio se verá por jurado o por tribunal de derecho ante el propio magistrado Ramírez Lluch.

El inicio del juicio está pautado para el 13 de noviembre, aunque ya las partes anticiparon que no estarán listos y que esa citación podría convertirse en una conferencia de status.

La semana pasada, Casellas renunció sorpresivamente a la vista preliminar en su contra, por lo que se encontró causa para juicio en su contra por todos los delitos imputados.

Esto fue una estrategia de sus abogados Harry Padilla, Arturo Negrón García y Juan Ramón Acevedo para poder realizar el descubrimiento de prueba antes de que se ventilen los hechos ocurridos el 14 de julio pasado en la residencia del matrimonio en la urbanización Tierralta III de Guaynabo.

La fiscal de distrito Phoebe Isales y los fiscales Janet Parra y Sergio Rubio Paredes adelantaron que cuentan con aproximadamente 45 testigos para el caso.

Casellas Toro y Paredes Cintrón estuvieron 19 años casados y tienen dos hijas adolescentes.

El acusado alegó que en la mañana de los hechos, llegó a su casa y encontró a su esposa muerta en la terraza al lado de la piscina y a un individuo brincando la verja.

Pero la investigación no fue compatible con su versión, ni tampoco el supuesto carjacking del que dijo fue víctima el 17 de junio pasado en un club de tiro, día en que estaba cerrado por la celebración del Día de los Padres.

Casellas Toro salió libre tras pagar una fianza de $4 millones y permanece en el hogar de su padre, el juez federal Salvador Casellas, bajo supervisión electrónica "lock down".