Padre de niños que murieron en El Prado acepta perdón de "787"

02/28/2013 | 02:10 p.m.
Rafael Saldaña encabezó una caravana en la que exigió conciencia a las autoridades y a la ciudadanía para mejorar los valores del país. (Archivo)  
El hombre encabezó una caravana en la que exigió conciencia a las autoridades y a la ciudadanía para mejorar los valores del país.

“Bienvenido el perdón”.

 Así se expresó, Rafael Saldaña sobre las expresiones de arrepentimiento reveladas ayer por el presunto responsable de arrollar y matar a sus hijos Anthony Saldaña García, quien hoy hubiera cumplido 7 años, y Génesis, de 9 años, junto a otros cuatro familiares, a principios de este mes frente al residencial El Prado, en Río Piedras.

Jonathan Soto Bonilla, de 22 años, alias 787, fue acusado el miércoles por seis cargos de homicidio negligente, dos por el delito de lesión negligente, tres infracciones a los artículos de la Ley de Tránsito por provocar un accidente, abandonar la escena, conducir sin licencia y por la posesión de un vehículo hurtado por hechos ocurridos el pasado 1 de febrero, en la carretera 181 y fue ingresado en prisión al no prestar una fianza de $1,450,000.

El imputado, el día de su extradición a la Isla procedente de Nueva York a donde se fugó tras el incidente, hizo una admisión de los hechos y se manifestó arrepentido ante la fiscal Gimara Gabriel Maisonet.

 “(Recibo su perdón) con regocijo, es un paso a un acto de valentía, espero que él entienda que hizo mal y que recapacite y que enmiende sus errores. Todos tenemos un momento donde hacemos cosas malas, pero Dios nos da un día nuevo para enderezar nuestros caminos. Ese es el compromiso que yo le estoy haciendo a él, que enmiende sus errores y que se comprometa ante Dios que va a arreglar sus errores con cosas buenas”, declaró con aplomo.

Saldaña, encabezó hoy, jueves, una caravana en la que exigió conciencia a las autoridades y a la ciudadanía para mejorar los valores del país y rescatar las calles de los delincuentes mediante la activación del llamado grupo de “Los 100”, una iniciativa policiaca para combatir el crimen, o un organismo similar.

 Como parte de su peregrinaje, los familiares de las víctimas visitaron al mediodía el Cuartel General de la Policía, donde fueron recibidos por el superintendente asociado en el área operacional, coronel Reinaldo Bermúdez, junto al director de la región Norte, el coronel Gregorio Merced, y el superintendente auxiliar de Responsabilidad Profesional, el coronel José Ramírez, a quienes les entregaron un documento para que suscriban el compromiso de la agencia para devolverle las calles a los niños.

 “Es un documento para que se comprometa con los niños, conmigo, ante las cámaras, para que acepten el reto de valientes. Es una iniciativa que ha surgido a través del sufrimiento de todo el pueblo de Puerto Rico, del sufrimiento mío, de mi familia, para tratar de rescatar las calles para entregárselas a nuestros niños”, les detalló Saldaña a los coroneles a quienes le dio como plazo hasta el 3 de marzo para que descarguen su responsabilidad.

 El coronel Bermúdez, le informó que tan pronto se reintegre a la agencia el superintendente, Héctor M. Pesquera, se le entregará el documento al tiempo que reafirmó el compromiso de la agencia de trabajar para que las calles sean seguras en todas las comunidades.

 “La Policía de Puerto Rico siempre ha tenido el compromiso de combatir no solamente el crimen sino velar porque las calles sean seguras para los niños y velar porque las calles sean seguras para los niños y necesitamos de los ciudadanos como usted valientes como usted que se comprometan con la Policía de Puerto Rico para combatir este mal que tanto daño nos hace y definitivamente en la Policía tiene un aliado la comunidad y el pueblo de Puerto Rico entero”, respondió el oficial.

Saldaña expresó que se comprometerá como ciudadano a ser más obediente a las leyes y a ser un mejor padre, hijo y hermano. “Mi compromiso lo voy a hacer ante Dios”.

El hombre decidió celebrar el cumpleaños del menor de sus hijos de manera privada en el Cementerio de la Capital, donde también yacen los cuerpos del resto de las víctimas fatales del accidente.

En el accidente fallecieron Laura Vivas Rodríguez, de 73 años; su nieta Raiza Calderón García, de 21 años; y sus biznietos Laura Montalvo Calderón, de 3 años; Anthony Saldaña García, de 6; Génesis Saldaña García, de 9, y Amanda Calderón, de 10 meses de nacida.