Parece que la tierra se tragó a Alberto Javier Rivera

01/04/2013 |
Alberto Javier Rivera salió a conversar con varios sujetos y presuntamente fue secuestrado de su residencia en Carolina. (Suministrada)  
El joven de 21 años desapareció de su casa en la urbanización Metrópolis, en Carolina.

Desde el 16 de noviembre de 2011, su vida cambió para siempre. Jamás será igual. Lo único que pide es saber qué sucedió con su hijo, que ese día desapareció.

“Ya se cumplió un año y casi dos meses. Lo que nos interesa es que la investigación continúe”.

Con este llamado, Raquel Hernández recuerda el episodio que le arrebató a su hijo Alberto Javier Rivera. No sabe qué fue lo que sucedió con su vástago y la ansiedad es difícil de apaciguar.

“Uno pasa los días confiando en Dios y esperando en que se haga justicia. Le pido que me dé fuerza”, dijo Hernández a Primera Hora.

El joven de 21 años desapareció de su residencia en la calle 30 de la urbanización Metrópolis, en Carolina. El 16 de noviembre de 2011, este salió a conversar con varios sujetos y presuntamente fue secuestrado.

Ese día había ido a visitar al hospital a la madre de su tercera hija, que dio a luz el martes, 15 de noviembre. El hombre trabajaba en un centro WIC, en Trujillo Alto.

Según Hernández, ella y su familia entienden que la investigación policiaca al principio del caso no se llevó bien, no obstante, ahora le consta que sí los agentes investigadores continúan haciendo su trabajo.

“Yo oro para saber qué fue lo que pasó. Después de tanto tiempo, pues pienso que me lo mataron. Pero al menos nos gustaría tener el cuerpo para poder enterrarlo. Hace poco hallaron una osamenta en Trujillo Alto, pero no dio positiva a su identidad”, dijo la mujer.

Lo último que supo la madre del joven es que “él no salió voluntariamente de su hogar, se lo llevaron a la fuerza”.

Primera Hora consultó con una fuente policiaca que aseguró que “la pesquisa sigue viva. Hay unas personas que fueron citadas para entrevista y ese es el esfuerzo en el que nos estamos concentrando. La investigación lleva un buen curso”.

Durante el mes de febrero de 2012, se encontró una osamenta en la PR-176, en el barrio Carraízo Alto, de Trujillo Alto, pero esta no dio positiva.

Si usted conoce información que pueda ayudar a dar con el paradero de este joven, puede llamar bajo estricta confidencialidad al (787) 257-7500, extensiones 4220 y 4228 o al 787-343-2020.