Podrían sentar a declarar a 787 por muertes frente a residencial El Prado

Por Cynthia Lopez Cabán / cynthia.lopez@gfrmedia.com 10/02/2013 |02:17 p.m.
La posibilidad de que sienten a declarar a Jonathan Soto Bonilla es alta. (Archivo)  
Jonathan Soto Bonilla enfrenta seis cargos de homicidio negligente, dos cargos de lesión negligente y varias infracciones a la Ley de Tránsito por provocar un accidente por abandonar la escena, conducir sin licencia y otro cargo por la posesión de un vehículo hurtado.

En una movida inesperada, el licenciado Federico López Santiago adelantó esta mañana al juez Harry Massanet Pastrana, del Tribunal de San Juan, que podría sentar a testificar a su cliente, Jonathan Soto Bonilla, durante una vista para determinar la admisibilidad de una confesión del acusado.

Soto Bonilla enfrenta seis cargos de homicidio negligente, dos cargos de lesión negligente, varias infracciones a la Ley de Tránsito por provocar un accidente, abandonar la escena, conducir sin licencia y otro cargo por la posesión de un vehículo hurtado.

En el choque, ocurrido el 1 de febrero pasado, fallecieron Laura Vivas Rodríguez, de 73 años; su nieta Raiza Calderón García, de 21 años; y sus biznietos Laura Montalvo Calderón, de 3 años; Anthony Saldaña García, de 6; Génesis Saldaña García, de 9; y Amanda Calderón, de cinco meses de nacida.

El abogado de oficio realizó el planteamiento al concluir su contrainterrogatorio al agente Jaime Rodríguez Escalona, de la División de Arrestos Especiales y Extradiciones de la Policía.

La decisión de sentar a declarar el próximo lunes a Soto Bonilla, conocido como 787, dependerá del análisis que López Santiago haga de las declaraciones que ofreció hoy Rodríguez Escalona, quien depuso durante varios días en la vista, que se realiza al amparo de la Regla 109 de Evidencia y en medio del juicio por jurado.

"La posibilidad es alta (de sentarlo a declarar), pero solo sería para efectos de esta vista", indicó el letrado a este medio.

Durante la última parte del contrainterrogatorio, el agente Rodríguez Escalona indicó que no especificó en ningún documento la escolaridad de Soto Bonilla, quien solo cursó hasta el séptimo grado.

Tampoco documentó en sus notas que desconocía que Soto Bonilla, de 21 años, tenía un abogado.

Rechazó también que le hubiera hecho creer al acusado que lo iba a ayudar a cambio de su declaración.

En torno a las advertencias de Ley, que indican que una persona tiene derecho a un abogado antes de realizar una declaración, Rodríguez Escalona aseguró que "no era imposible" conseguirle un abogado a Soto Bonilla mientras estaban en el área de abordaje del aeropuerto John F. Kennedy en Nueva York, pero que una vez abordaron el avión si era imposible.

El agente entrevistó a Soto Bonilla en dos ocasiones durante el proceso de traslado. Inició la entrevista en el área de abordaje y luego la continuó en el avión.

Rodríguez Escalona viajó a Nueva York a buscar a Soto Bonilla porque en su contra pesaban dos órdenes de arresto, uno por un caso de violencia doméstica que no prosperó, y otro caso de tránsito.

Las autoridades también lo buscaban porque lo habían identificado como sospechoso del choque frente a El Prado.

Soto Bonilla realizó declaraciones al agente y luego, al llegar a la Isla, ofreció una declaración jurada al ministerio público.

Las fiscales Jimara Gabriel Maisonet y Lisette Sánchez Vázquez no realizaron preguntas al testigo una vez culminó el turno de preguntas de la defensa.