Relato de una muerte en La Tómbola

02/28/2013 |
Uno de los testigos de la Masacre de La Tómbola aseguró que trató de proteger a su esposa, pero cuando paró el tiroteo, se dio cuenta de que estaba muerta. (Archivo)  
Hallaron balas de AK-47, AR-15 y de armas cortas de .40 y .45.

En un testimonio conmovedor, un testigo que sobrevivió a la Masacre de La Tómbola, en Sábana Seca, declaró que, aunque protegió a su esposa en momentos en que David Oquendo presuntamente irrumpió en el lugar disparando hacia el piso con un arma corta, esta no se salvó de la matanza y, al levantarse, estaba muerta y cubierta de sangre.

“Mama, levántate, para irnos”, le dijo, “pero cuando me levanto, estaba muerta”, dijo sacudiendo y bajando la cabeza, anegado en llanto.

José Amézquita Semprit identificó en sala a Oquendo como el pistolero que disparó desde la puerta izquierda del negocio La Tómbola. Dijo que vestía ropa oscura y una gorra, y que lo reconoció porque lo conocía desde niño y por unas manchas que tiene en la cara.

“¿Qué vio?”, le preguntó la fiscal Marcela Mateo en el quinto día de juicio en la sala del juez federal José A. Fusté.

“Yo vi a las personas disparando”, dijo nervioso.

Relató que, cerca de las 11:30 de la noche, escuchó unas detonaciones fuera del establecimiento.

“Mi esposa (Elizabeth del Carmen Ocasio) se me tiró encima, y nos tiramos al piso. Escuché gente gritando. Después se escucharon las detonaciones dentro del negocio. Yo estaba al lado de la barra, de espalda. Mi hermano me dijo que lo habían herido”, apuntó.

Amézquita agregó que estaba tirado en el piso mirando hacia el billar, encima de su esposa, cubriéndola.

“Yo vi a la persona... Era ‘el Gordo’. Tenía un arma corta. Lo conozco por David”, acotó.

En ese minuto crucial, dijo que lo miró en dos ocasiones. “Me sorprendí y lo miré otra vez porque jamás pensé que iba a hacer eso”, declaró Amézquita.