Podría haber encontrado una ganga en un clasificado en la Internet. En las fotos, el carro luce precioso y, cuando lo ve, el vehículo supera todas sus expectativas. Se pacta el precio y en Obras Públicas no existía un gravamen de hurto sobre la unidad. Trato hecho, pero el vehículo aparece robado en los sistemas de la Policía.

Aunque las estadísticas de la Uniformada reflejan una disminución marcada en la cantidad de autos robados, la explosión de clasificados por la Internet, sumada a la necesidad de más controles entre la Policía estatal y el Departamento de Transportación y Obras Públicas (DTOP), mantiene la industria ilegal de robo de vehículos como sumamente lucrativa, ya que genera millones de dólares. Muchos de los vehículos robados se revenden, algunos como nuevos, mientras que el mercado de piezas ilegales también compone un elemento esencial de la empresa criminal.

El director interino de Servicios al Conductor de Obras Públicas, Gerónimo Vázquez, confirmó datos aportados por la División de Vehículos Hurtados sobre la falta de gravámenes de hurto en el sistema David Plus, el cual se utiliza en los Centros de Servicios al Conductor (Cesco) para gestiones oficiales del ciudadano.

El funcionario, sin embargo, aseguró que la semana pasada seis funcionarios de la Uniformada, que a su vez trabajan como instructores de programación, recibieron orientaciones sobre cómo introducir los datos de hurto en el sistema. Subrayó, además, que algunos ciudadanos son orientados en los Cesco sobre un gravamen de litio que también impediría el traspaso ilegal del auto hurtado, aunque en la práctica pocos puertorriqueños conocen de la opción ante el robo de su carro.

Datos aportados por la Uniformada apuntan a que han transcurrido cerca de cinco años desde que se les canceló el acceso al sistema David a los policías que investigan estos delitos.

El compacto es el preferido

Los criminales en Puerto Rico que integran las bandas prefieren robar vehículos compactos, ya que son los de mayor venta y los menos llamativos. Estos les permiten pasar inadvertidos ante el radar policial.

Durante los últimos meses se ha visto a criminales buscando carros de lujo u otros vehículos cuyas piezas podrían aumentar exponencialmente en el bajo mundo. Las comandancias han notado un marcado interés en los carros Suzuki, compañía que recientemente anunció la descontinuación de la venta de sus unidades nuevas en Puerto Rico, aunque continúa ofreciéndole servicios a su clientela en la Isla.

“El trasiego de piezas de vehículos menoscaba la economía porque afecta la banca y las aseguradoras”, dijo el teniente Nelson Díaz, coordinador de las divisiones de Vehículos Hurtados.

A modo de ejemplo, el costo en la calle de un motor robado podría fluctuar entre los $500 y $1,200, mientras que el de una transmisión promedia los $500. Tomando en consideración la reducción en el crimen, las cifras de vehículos robados aún presentan retos para la Uniformada. Se hurtaron 6,032 vehículos en el 2011 y 5,809 en el 2012, para una reducción de 223 casos. En lo que va del año, se han reportado 1,656, lo que equivale a 239 casos menos en comparación con el mismo periodo del 2012.

Bajo la mira el criminal

Las autoridades sí han logrado durante los pasados meses desarticular organizaciones que se dedican al hurto de vehículos y han desarrollado sofisticados sistemas de detección de patrones de robo. Pero cada región policiaca tiene su particularidad.

La zona policiaca de Bayamón, por ejemplo, tradicionalmente ha sido la que reporta más unidades robadas. En lo que va del año, registró un leve aumento de 19 casos en comparación con el mismo periodo el año anterior, de 611 a 630. El área también se conoce por sus cementerios de vehículos hurtados.

Por otro lado, las zonas policiacas de San Juan y Carolina, que históricamente han experimentado un alto número de vehículos hurtados, últimamente están registrando una reducción significativa. En el caso de la capital, la división reportó 150 robos menos en comparación con el mismo periodo de 2012, de 535 a 385, convirtiéndose en la jurisdicción con la mayor baja en el delito.

La zona policiaca de Carolina se destacó al lograr una baja considerable en el delito a pesar de las dificultades que se presentan con los cambios en el modus operandi de los delincuentes, según explicó el teniente Joaquín de la Cruz Santiago, director de la División de Vehículos Hurtados en esa región.

El pasado febrero, por ejemplo, esa división policiaca desmanteló una banda que robaba vehículos en distintas localidades, se los llevaba a Bayamón, donde se acondicionaban, para venderse como nuevos. Luego, en marzo, los pillos en la zona de Carolina se centraron en el robo de vehículos Suzuki y, el pasado abril, se trasladaron a los centros comerciales para el robo de carros de los años 80 y 90.

“Mi fin es atacar el delincuente en el lugar donde se va a encontrar y la hora que yo sé que estará. Mi trabajo es la segmentación del delito y hago mis planes de trabajo a base de un plan”, sostuvo De la Cruz Santiago, quien ha alcanzado un aumento significativo de acusaciones en su jurisdicción.

El perfil del ladrón

Aun con los logros alcanzados por las distintas jurisdicciones, la Policía enfrenta a unas organizaciones que han podido establecer estrechos vínculos con establecimientos, como centros de acopio y talleres de hojalatería, que facilitan la venta de las piezas.

El teniente Jesús Cruz, director de la División de Vehículos Hurtados de San Juan, destacó la labor que realizan sus agentes a través de los operativos en los cuales incautan cantidades de piezas robadas. El oficial puntualizó que los delincuentes que roban carros son criminales de carrera, muchos con convicciones previas por robo de vehículos y que intentan distanciarse de otras actividades criminales. No obstante, el negocio también facilita la comisión de muchos otros delitos graves.

Los ladrones venden los vehículos en transacciones en las cuales no se pregunta el uso que se dará a la unidad.

“Esto es una empresa criminal sumamente lucrativa por el trasiego de piezas ilegales, el uso del Internet para la venta de los vehículos…”, subrayó Cruz.