Se fuga con hueso de pollo

11/03/2012 |
Martínez Marrero, de 84 años, murió amordazada en medio de un asalto cometido en 2009 por varios individuos, entre ellos Alexis Aldiva Soto, “el Bizco”, en su propiedad en Camuy. (Archivo)  
Alexis Aldiva Soto se lanzó desde el cuarto piso del Tribunal de Arecibo para escapar.

Un sumariado logró burlar las autoridades de la forma más descarada que se pueda imaginar cuando, con un huesito de pollo, logró abrir las esposas que tenía en sus manos, salir de la celda donde permanecía aislado y lanzarse por una ventana desde el cuarto piso del Tribunal de Arecibo.

Pareciera que se trata de una escena de una película de Hollywood, pero no. Aunque, sin duda, es digna de un taquillero guión. Este increíble incidente ocurrió el jueves en la corte de Arecibo en presencia del público, empleados, alguaciles y policías que al parecer no vieron ni escucharon nada.

La información fue confirmada por la jueza Sonia Ivette Vélez, administradora de los Tribunales, quien se mostró indignada con lo acontecido y aseguró que se procesará a la persona o personas responsables de esta fuga que, aunque no es la primera vez que ocurre dentro de una instalación judicial, nunca había acontecido en estas circunstancias tan peculiares.

“El grado de frustración, indignación y preocupación yo no lo puedo ni medir. No es la primera vez que esto ocurre, aunque tampoco es lo común, pero lo que ha pasado en este caso para nosotros es incomprensible”, señaló la jueza en entrevista telefónica.

Tras abrir las esposas, Alexis Aldiva Soto, quien estaba acusado de asesinar junto con otros individuos a una octogenaria en medio de un robo domiciliario en Camuy, cruzó un pasillo, llegó a la oficina del juez Jimmy Villalobos, y desde allí se lanzó a un alero que le dio acceso a un piso inferior.

“Luego de almorzar utilizó parte de los residuos, creo que había pollo envuelto, para manipular las esposas”, relató Vélez, quien confirmó igualmente que el reo no llevaba esposas en sus pies.

La teoría del hueso toma más peso debido al hecho de que Aldiva Soto había sido registrado por los alguaciles, quienes habían detectado una actitud sospechosa en el individuo.

Aldiva Soto, de 27 años, está imputado de un delito grave, pero también es colaborador de fiscalía en calidad de testigo del asesinato de Ana Martínez Marrero, registrado en el 2009, hechos en los que participó, según la investigación .

De hecho, fue su condición de testigo lo que llevó a los alguaciles a aislarlo de los sobre 60 reos que fueron trasladados el jueves al Tribunal de Arecibo.

¡qué horrores!

Aunque sin duda hay que reconocer que el reo resultó bastante ingenioso para burlar a los alguaciles que lo tenían bajo su custodia, no es menos cierto que unos “horrores” le facilitaron la huida.

Uno de ellos y, probablemente, el más grave, es que la celda donde fue ubicado Aldiva Soto, también conocido como “el Bizco”, no tenía cerradura y aun así fue dejado solo por los alguaciles, quienes intentaron asegurarla con un “grillete”.

Según información obtenida por este rotativo, la situación de la falta de cerradura había sido reportada por los alguaciles a personal de la región pero no ha sido atendida.

“La negligencia de la administración al no atender el señalamiento de los alguaciles tuvo como resultado que este reo que participó de un asesinato lograra evadir la vigilancia”, reveló una fuente.

Vélez, por su parte, indicó que desconocía estos hechos, pero que, en efecto, ayer le confirmaron que la celda no tenía manera de cerrarse.

Como parte de la investigación que encomendó, se indagará si la situación había sido reportada y, sí fue así, por qué no se había corregido. “No tenía conocimiento, pero para eso hay un personal en la región judicial que tiene esta responsabilidad y que se le paga por atender esos asuntos. Si la investigación refleja que alguien encargado del asunto no lo atendió, faltó a su trabajo y debe responder”, dijo.

Los empleados que no cumplieron con su responsabilidad pudieran recibir desde una simple amonestación verbal hasta una destitución. “No nos va a temblar la mano... Sin lugar a dudas, si se escapó es porque se dejó de vigilar”, sentenció.

nuevos cargos

Aunque la prioridad en estos momentos es lograr la captura de Aldiva Soto, quien estaba encarcelado en el área de máxima seguridad del Complejo Correccional de Ponce, este enfrentará cargos de fuga.

Mientras, el acuerdo que mantiene con fiscalía como testigo podría verse trastocado por los hechos.