Se retira a deliberar jurado en el caso de accidente mortal en El Prado

Por Nydia Bauzá / nbauza@primerahora.com 10/14/2013 | 05:41 p.m.
Jonathan Soto Bonilla, alias “787” (jose.rodriguez#gfrmedia.com)  
Los ocho hombres y cuatro mujeres, que integran el cuerpo de juzgadores del Pueblo deberán decidir si Jonathan Soto Bonilla, alias “787”, es culpable o no.

El jurado que aquilata la prueba contra Jonathan Soto Bonilla, alias “787”, acusado de provocar el accidente que causó la muerte de cuatro niños y dos adultos frente al residencial El Prado, se retiró esta tarde a deliberar.

Los ocho hombres y cuatro mujeres, que integran el cuerpo de juzgadores del Pueblo deberán decidir si el acusado es culpable o no de seis cargos de homicidio negligente, dos cargos de lesión negligente, tres cargos por provocar el accidente y otros dos por abandonar la escena y conducir sin licencia.

Soto Bonilla, de 21 años encara un cargo adicional por poseer un vehículo hurtado.

En su informe final al jurado, la fiscal Jimara Gabriel dijo que la prueba que presentó en el juicio, junto con la fiscal Lissette Sánchez, arrojó que el acusado conducía un Toyota Camry blanco de forma negligente y temeraria, a exceso de velocidad y arrolló a siete peatones que cruzaban la isleta entre la carretera PR- 181 y la calle Julio Andino, en dirección al caserío la noche del primero de febrero de 2013.

En el accidente perdieron la vida Laura Vivas Rodríguez, de 73 años, su nieta Raiza Calderón García de 21 años y sus biznietos Laura Montalvo Calderón de 3 años, Anthony Saldaña García de 6 años, Génesis Saldaña García de 9 años y Amanda Calderón, de 10 meses de nacida. Sólo hubo una sobreviviente del grupo de peatones, Yaisa Montalvo Calderón, de 5 años. También resultó perjudicada Ada Lisa Rivera Rivera de 66 años, quien viajaba de pasajera en un segundo vehículo involucrado en el choque.

Los familiares de las víctimas lloraban al escuchar las argumentaciones finales del caso en la sala 1103, que preside el juez superior, Harry Massanett Pastrana del Tribunal de Primera Instancia de San Juan.

“Estamos viendo la mano de Dios aquí”, dijo compungida fuera de la sala, Paula García, hija de doña Laura.

“Todo está en manos del Señor”, indicó por su parte, Rafael Saldaña, padre de Génesis y Anthony.

El abogado de defensa, Federico López Santiago en su turno final trató de sembrar dudas de que el acusado pudiera haber arrollado a los siete perjudicados a la vez.

“Es imposible que los haya impactado a todos porque venían en fila india como mamá con los pollitos”, alegó López Santiago, quien dijo que en el choque, Bonilla Soto impactó otro vehículo, un Toyota Corolla gris que transitaba por la carretera PR-181 y que ambos vehículos arrollaron a las víctimas.

“No es por el ay bendito, porque murieron cuatro angelitos y dos adultos. Ustedes tienen que resolver conforme a la prueba”, le dijo a los miembros del jurado para agregar que la evidencia “inequívoca” es que Raiza estaba debajo del Toyota Corolla gris y que en la puerta del conductor se encontró material genético.

El acusado, huérfano de padre, se mantenía con el cuerpo enjuto y la cabeza mirando al suelo.

De ser encontrado culpable se expone a una pena de entre 8 a 50 años de cárcel, dependiendo de cuál sea el veredicto.

Soto Bonilla está preso porque no pudo prestar la fianza que se le impuso cuando se le radicó el caso. Después del accidente se fugó a Nueva York, desde donde fue extraditado.