Sin abogados los acusados de matar bebé y esconderlo en refrigerador

01/09/2013 | 12:29 p.m.
La vista preliminar contra José Miranda López y Xiomara Rodríguez Flores, al centro, fue pospuesta. (joserodriguez@gfrmedia)  
Según indicó en sala, el juez Enrique Silva Avilés, José Miranda López aún no ha sido entrevistado por personal de la Sociedad de Asistencia Legal.

La vista preliminar contra Xiomara Rodríguez Flores y José Miranda López, acusados por la muerte de un bebé de cinco meses cuyo cuerpo fue escondido en un refrigerador, fue pospuesta para el viernes debido a que el hombre no fue trasladado al Tribunal de San Juan.

Según indicó en sala el juez Enrique Silva Avilés, el sujeto de 43 años -quien permanece encarcelado en el Centro Metropolitano de Detención de Guaynabo por un caso federal de narcotráfico- aún no ha sido entrevistado por personal de la Sociedad de Asistencia Legal, por lo que en la vista de hoy, martes, carecía de un abogado que le representara en la vista.

Mientras que la mujer, de 24 y madre del bebé asesinado, fue asistida preliminarmente por miembros de esta oficina. Sin embargo, no se ha determinado todavía si uno de los abogados de SAL la representará.


Durante la vista de hoy, miércoles, la mujer fue representada por la abogada Samari Benítez, de la SAL. Sin embargo, el juez enfatizó que podría no ser ella quien finalmente la defienda.

El juez pautó la vista preliminar para el viernes, 11 de enero, y ordenó a la fiscal Nancy Morales Cruz gestionar el recurso de habeas corpus para que Miranda López sea excarcelado y trasladado al Tribunal de San Juan en esa fecha.

Contra Rodríguez Flores pesan cargos de asesinado en primer grado y maltrato de menores. Y contra su pareja consensual, Miranda López, se radicaron cargos por encubrimiento y maltrato de menores.

A su salida de sala, la fiscal dijo que Miranda López sí había sido citado, “pero no lo trajeron”. Afirmó, además, que se encuentra preparada para ver la vista preliminar el viernes.

De acuerdo con la confesión de Rodríguez Flores, madre de otro niño de 4 años, el día de los hechos estaba molesta porque el bebé no paraba de llorar y lo abasteció de leche. Entonces, lo acostó boca arriba y dejó que el pequeño se ahogara con su propio vómito.

Fue su pareja quien lo encontró muerto y despertó a la mujer para indicárselo, pero como era prófugo estatal y federal, le prohibió que llamara a la Policía y lo guardaron en el congelador mientras decidían cómo disponer de sus restos.

Los hechos ocurrieron el pasado mes de diciembre en la urbanización Caparra Terrace de Puerto Nuevo.