Supremo destituye a juez superior

Por Primerahora.com 03/17/2017 |06:00 p.m.
En primer plano, González Porrata-Doria cuando juramentó como juez superior en el año 2000. (Archivo)  
Se determinó que Ricardo J. González Porrata-Doria violó tres cánones de ética.

El Tribunal Supremo de Puerto Rico ordenó hoy la destitución inmediata del juez superior Ricardo J. González Porrata-Doria por violar tres cánones de ética luego de haber intervenido indebidamente con un potencial testigo durante la investigación de una queja ética en su contra que le presentó su exesposa.

Según la sentencia emitida, las faltas que González Porrata-Doria cometió -los cánones 7, 13 y 23 del Código de Ética Judicial- son “serias y de una gravedad inaceptable”.

“Este intervino indebidamente con una potencial testigo en un procedimiento en su contra”, dice el documento.

“Así como con la relación de confianza que existía entre su exesposa y su abogada”, agrega la sentencia.

El documento establece que luego de que el juez se divorció de su esposa María del Mar Vázquez, esta le presentó una queja ética porque llamó a su abogada Lisdaira Serrano y le indicó que su clienta estaba “loca” y que hablaba mal de ella. Además, le pidió que no le contara a su ex esposa acerca de la llamada, que lo mantuviera confidencial.

Cabe señalar que la queja fue presentada en junio de 2013, y no es hasta ahora que se emitió la sentencia.

Fue entonces que el juez le indicó a su secretaria Olga Miranda, que si la citaban como testigo durante la investigación de la queja ética, “tenía que decir” que su exesposa “la hostigaba con llamadas constantes a la oficina”. Miranda, en respuesta e incómoda con la situación, le dijo que “no era cierto”.

El asunto terminó con una reubicación de Miranda y un referido a la Oficina de Administración de los Tribunales (OAT), ente que presentó una querella por intervenir con la secretaria (canon 7), no actuar con circunspección, consideración y respeto (canon 13), y por contactar a la abogada (canon 23). En esta etapa, la Comisión de Disciplina Judicial recomendó una sanción de “censura enérgica”. Luego se sometió el caso al Supremo, donde finalmente se determinó la destitución.

“Los hechos de este caso ameritan una sanción más severa”, dijo el tribunal en su sentencia.

“Incumpliríamos con nuestro deber de proteger nuestro sistema de justicia si permitimos que este juez continúe representando a la Rama Judicial cuando su conducta no solamente mancilla la imagen de la judicatura, sino que también demuestra un claro abuso de poder y un menosprecio a la verdad”, destaca el documento. 

En 2002, el Supremo suspendió al juez González Porrata-Doria de empleo y sueldo por tres meses como medida disciplinaria, por lo que "resulta insistenible depositar nuestra confianza y la del Pueblo en esta persona", lee la opinión.

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