Surgen dudas en pesquisa por fuego en casa de Jesús Rivera Sánchez

10/25/2011 |
La pesquisa en torno al incendio ocurrido en la casa de Jesús Rivera Sánchez, debe abarcar todos los ángulos y dudas que surgieron para aclarar cuál fue el origen del fuego, las causas y quién lo provocó. (Para Primera Hora / Archivo / Edgar Vázquez Colón)  
La pesquisa, en la que también participa el agente Pedro López, debe abarcar todos los ángulos y dudas que surgieron ayer para aclarar cuál fue el origen del fuego

El superintendente de la Policía, Emilio Díaz Colón, impartió instrucciones al director de la División de Explosivos, Wilson Lebrón, para que revise en detalle la pesquisa iniciada el domingo en torno al incendio ocurrido de madrugada en la casa del ex titular del Departamento de Educación, Jesús Rivera Sánchez, en el sector Santa Ana del barrio Pasto, en la carretera PR-556, de Coamo.

La pesquisa, en la que también participa el agente Pedro López, debe abarcar todos los ángulos y dudas que surgieron ayer para aclarar cuál fue el origen del fuego, las causas y quién lo provocó, ya que todavía prevalecen inconsistencias en torno a la versión obtenida de cómo ocurrieron los hechos, supo Primera Hora.

Ayer en la tarde, el inspector de incendios Lener Batista le entregó al jefe del Cuerpo de Bomberos, Pedro Vázquez Montañés, un informe sobre los hallazgos de su investigación. Éste no respondió las llamadas de este diario.

Los vídeos de las cámaras de seguridad no pudieron ser ocupados, ya que el devedé donde se graban las imágenes fue robado por los que provocaron el fuego, aparentemente de naturaleza criminal. Sin embargo, una fuente aseguró a Primera Hora que el devedé estaba a una altura considerable y que para lograr llevárselo él o los vándalos tenían que usar una escalera o algún mueble.

De la escena no se desprende que se haya colocado algo para llegar hasta el lugar donde ubicaba ese devedé.

Los delincuentes no se robaron nada más de la casa. Sólo el vídeo de la evidencia.

La fuente, con conocimiento de la pesquisa, dijo a este diario que al momento del incendio el perro guardián de la residencia no ladró y que se encontró un tanque rojo para guardar combustible, que era un envase que se guardaba en el hogar de Rivera Sánchez.

Tampoco estaba claro en qué habitación dormía Rivera Sánchez, ya que en la alcoba matrimonial sólo hay abanico de techo instalado y en los dormitorios de sus hijos hay aire acondicionado, lo que amortigua los sonidos ambientales, especialmente la entrada de algún intruso. No se descarta que la esposa del ex titular de Educación hubiese estado durmiendo con alguno de sus tres hijos, dos varones y una niña.

Los daños materiales fueron estimados en unos $15 mil, pero el impacto emocional para la familia de Rivera Sánchez, quien dijo que su seguridad fue puesta en peligro, fue un trastoque para su vida cotidiana.

El incendio ocurrió en medio de imputaciones contra Rivera Sánchez por un pillo de luz en su casa y discrepancias entre el ex titular de Educación y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA).

Se supo que los hermanos del otrora funcionario, que no residen en Coamo, estuvieron presentes en la escena antes de que llegara el personal de la Agencia para el Manejo de Emergencias, quienes ayudaron al único bombero disponible en el parque de bombas de Coamo, José M. Latorre, para completar la extinción del fuego, ya que estaba controlado cuando llegaron.

Poco después arribaron dos de los que fueron sus ayudantes, entre éstos Saúl Rodríguez Rijos.

Se supo que al inicio la actitud de Rivera Sánchez fue una de “poca cooperación”. Aparentemente, debido al incidente que sacudió a su familia, era poca la información que podía aportar cuando las autoridades intentaban entrevistarlo sobre el incendio.

Hasta ayer en la tarde, los investigadores han entrevistado a Rivera Sánchez, a su esposa Zomarie David Bermúdez y a varios vecinos.

La pesquisa no ha concluido si la alarma de fuego se activó o no, pero la espesa capa de humo que se extendió desde la sala hacia las habitaciones despertó a Rivera Sánchez, quien rompió una ventana de su habitación para poner a salvo a su familia mientras llegaba la ayuda para extinguir el incendio.

La investigación preliminar reveló que los desconocidos entraron a la casa después de forzar una puerta de metal en uno de los laterales y echaron la gasolina sobre los muebles de la sala los cuales incendiaron, pero dejaron el envase, el cual fue ocupado para su análisis en el Instituto de Ciencias Forenses (ICF).

En abril pasado, se informó que la residencia había sido escalada. En aquella ocasión, la esposa del ex funcionario le dijo a la Policía que los ladrones usaron una piedra para romper el cristal de una puerta y cargaron con una consola de juegos electrónicos Xbox y una computadora portátil, todo con un valor aproximado de $1,900.

En otra ocasión, la familia reportó el robo de dos motoras todoterreno.

Entre el ocho y el diez de diciembre del 2010, al ex secretario se le asignó una escolta policiaca en su casa tras recibir varias amenazas de “daño contra él y su familia” y se le autorizó una patrulla fija para la vigilancia en su residencia.

La vigilancia especial fue autorizada por el director de la región de Aibonito, Noel Torres Roca, pero el ex superintendente José E. Figueroa Sancha descontinuó la misma porque no se le había informado. De hecho, ordenó una investigación administrativa contra Torres Roca y el director del precinto de Coamo.

Luego del incendio ocurrido en su residencia, Rivera Sánchez anunció su renuncia al cargo ya que su esposa e hijos corrían peligro.

“Me trastoca la vida, sobre todo la maldad, por la seguridad de mis niños. Ya ésta es la cuarta vez que invaden mi residencia en seis meses”, declaró el ex secretario de Educación el domingo.

Ayer, no estuvo disponible.

Por el momento, su familia no podrá habitar su hogar.

Hasta la tarde de ayer, las autoridades no habían identificado a un sospechoso.