Encerrada por su seguridad pero junto a gente que la protege, Aida de los Santos Pineda va “al paso” en su vida como mujer libre, una libertad que, sin embargo, está acompañada del temor de que a su hija y a su nieta les suceda algo.

En entrevista telefónica con Primera Hora, la mujer, absuelta de dos cargos relacionados con la muerte de Georgina Ortiz Ortiz, contó que tiene pesadillas por la seguridad de ambas. Familiares en República Dominicana, también temerosos, se llevaron a la niña a otra casa y su hija se fue con una amiga.

“No tiene vida y está mala de los nervios. Mi hija se salió de la casa y ni siquiera me lo dijo ella misma, para no mortificarme. Me lo dijo mi nieto que está en Estados Unidos”, dijo angustiada.

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Por ello, de Los Santos, quien estuvo presa durante diez meses en la cárcel de Mujeres de Vega Alta, recurrió al Comité Dominicano de Derechos Humanos para que dialogue con el gobierno de la República Dominicana y protejan a su familia.

El gobierno dominicano tiene mecanismos de seguridad para protegerla, aseguró a Primera Hora José Rodríguez, presidente del Comité. “Le pedimos encarecidamente al gobierno que actúe, que tomen muy en cuenta que hay un asesino suelto y un autor intelectual del asesinato por la libre”, pidió.

El temor por la seguridad de Aida de los Santos no solo es aquí, en Puerto Rico, donde la mantienen custodiada por órdenes del gobierno federal en “un lugar” de la zona metropolitana, sino que se traslada a su país, “donde el caso ha tomado mucho revuelo”, dijo por su parte la licencia Lucille Borges Capó, quien formó parte del equipo de defensa.

“Aida es una mujer de mucha fortaleza y lo demostró cuando abrió una caja de Pandora en el proceso judicial al que se expuso. Su seguridad es ahora que está más en peligro por todo lo que salió a relucir en el juicio”, sostuvo Borges Capó.

“Ella no puede llegar al lugar donde vivía allá. El gobierno dominicano tiene que garantizarle su seguridad… cuando se tengan esas garantías, es que entonces la enviarán”, sostuvo.

La dirección de su casa en Dominicana está en el expediente del caso, la saben los agentes que investigaron porque ellos viajaron al país y según expresó de los Santos en el juicio, “(Carlos) Irrizarry Yunqué también sabía su dirección”. De los Santos era empleada doméstica de Ortiz Ortiz y de su esposo, el ex juez del Tribunal Supremo Carlos Irizarry Yunqué.

Borges Capó aclaró que Aida no está pidiendo que el gobierno dominicano le dé una casa. “Ella tiene su casa en su país, la cual fue heredada”.

“Después de tanta lucha se logró su libertad. Y ahora su deseo es volver a su país para seguir luchando por su familia”, reiteró la abogada.

El jueves pasado, por unanimidad, un jurado compuesto por nueve mujeres y tres hombres, decidió que de Los Santos no era culpable de matar a su jefa, como le imputó el ministerio publico.