Valiente jornada de policías para salvar vidas

Por Femmy Irizarry Álvarez 06/13/2018 |11:45 p.m.
En lo que va de año, los negociadores de la Policía de Puerto Rico han atendido unos siete casos. (Archivo)  
Negociadores de la Policía se arman con la comunicación para solucionar crisis.

Hace un par de semanas un individuo se atrincheró en un vehículo y amenazó con quitarse la vida con una pistola.

Los negociadores de la Policía, la agente Nisanes Ortiz y el teniente Bennie Espada llegaron hasta Guayama donde desafiando las inclemencias del tiempo “estuvieron desde las 11:30 a.m. hasta las 5:30 p.m.. Hubo que usar un grupo táctico para salvarle la vida” al hombre.

También, hace pocas semanas, una anciana se trepó al alero de su casa de dos niveles y quería lanzarse al vacío en el montañoso  pueblo de Orocovis.

Allí se personó el negociador Rafael Cruz.

Estuvo lidiando con la tensión “un poco más de dos horas y gracias a que estuvo las horas que estuvo logró convencer a la mujer (de 74 años) que se bajara”.

Y como olvidar el incidente ocurrido a principios de año en Dorado, en el que participaron siete negociadores dirigidos por los tenientes Raúl Negrón y Juan Vázquez, y que estuvieron igual número de horas, 7, tratando de que un individuo desistiera de sus intenciones de lanzarse de un puente. Lo lograron.

En lo que va de año los negociadores de la Policía de Puerto Rico han atendido unos siete casos, según el teniente Joseph Molina, coordinador de los 61 negociadores de la Policía de Puerto Rico.

Estadísticas citadas por este arrojan que el 97 %  de los casos son de intervenciones en crisis –incluyendo intentos suicidas- y no negociaciones de rehenes.

La labor de un negociador es voluntaria. Tienen que enfrentar el frío, el calor, la lluvia, el cansancio pero más que todo, tener el temple y la fuerza emocional para convencer a una persona que está con altos niveles de estrés, que no atente contra su vida o la de otra persona.

Un ejemplo real de tenacidad es el de la inspectora Sharon Enid Ruiz que aseguró que contra cualquier contratiempo tomaría siempre la misma decisión: ser negociadora.

Para la también directora auxiliar del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Humacao “la mejor remuneración que podría tener es negociar satisfactoriamente, que todo el mundo esté bien y ayudar a la persona”.

Con ella coincide el teniente José Rosa, director de la División de Arrestos Especiales y Extradiciones de la Policía.


La inspectora Sharon Enid Ruiz y el teniente José Rosa. ([email protected])

Ambos creen que los negociadores en la Isla están listos para enfrentar una situación donde haya un tirador activo, como ha ocurrido últimamente en Estados Unidos, o como la reportada el lunes en Orlando, Florida, donde un hombre luego de atrincherarse  mató a cuatro niños y después se suicidó.

El teniente Molina dijo que su equipo sí está preparado.

“Tenemos personal con experiencia y adiestrado para trabajar con esas situaciones, pero siempre es bueno aclarar que estas son situaciones difíciles y extremas y cuando suceden no necesariamente la intervención de un negociador va a resolverlas satisfactoriamente”, indicó.

Sin embargo, Ruiz, que lleva nueve años como negociadora, opinó que aquí no se darían esas situaciones extremas porque la gente “no le ha dado ningún motivo para pensar que podemos llegar a ese nivel…de atentar de esa manera masivamente”.

Para este profesional, su arma principal es la comunicación.

“Tenemos que utilizar siempre esa comunicación efectiva… ser receptivos… usar la escucha activa”, menciona la inspectora al agregar que las personas lo que quieren es ser escuchadas.

 “Hay que permitir que la persona que está bajo esa crisis emocional pueda ventilar todo lo que tiene en su interior para que baje esos niveles de emotividad. Está científicamente probado que cuando una persona tiene las emociones en niveles bien alto, el raciocinio está bien bajito”, mencionó Ruiz.

La también instructora indicó que hay “otros factores que inciden en ese proceso como lo es una condición mental o algún trastorno”.

“No necesariamente una persona que tenga una crisis tiene que tener una condición mental. Hay ciertas condiciones mentales que en ausencia de controles o medicamentos puede desembocar en  una crisis… Pero puede ser que la crisis provenga por situaciones de la vida cotidiana… como una separación, pérdida de trabajo o de un familiar”, enumeró Rosa.

Al momento de intervenir en una escena, el negociador tiene que mantener un perímetro para que haya la menor cantidad de personas ya que a veces llega el vecino, el familiar o algún religioso tratando de negociar.

También son movilizadas diversas agencias, incluyendo al Cuerpo de Bomberos, Emergencias Médicas, y a veces hasta las autoridades de Energía Eléctrica o Edificios Públicos.

En ocasiones, cuando fracasa el proceso, llega la S.W.A.T (División de Operaciones y Tácticas Especiales) que  tiene “adiestramientos especializados en preservar la vida, no en quitarla”.  

La prisa como enemiga

“Una de las cosas más importantes en la negociación es el tiempo… es nuestro aliado. No podemos ir con prisa. No puedes llegar y pretender que en 5 minutos pueda tener una respuesta inmediata… Está comprobado que entre 15 a 45 minutos es el tiempo crítico en una negociación”, explicó Ruiz.

Pero, si la prisa es un enemigo, la mentira lo es igual.

“Hay que ir sin mentiras. Es una regla de oro porque nosotros no podemos prometer nada que no podamos cumplir”, dijo la negociadora que aclaró que en una escena siempre hay un oficial de rango que “lleva la voz cantante”.

“Hay personas que pueden ser reincidentes. Por eso el negociador nunca puede mentirle a una persona con quien está negociando, porque tú no sabes si te va a tocar nuevamente, y si esa persona entiende que la primera negociación usted le mintió ya no va a confiar”, sentenció.

Para poder lidiar con las situaciones, la Policía inició hace varios meses adiestramientos de intervención en crisis en las 13 áreas policiacas, empezando con la alta jerarquía.

Esto forma -a su vez- parte del cumplimiento que tiene que hacer la Policía como parte del Acuerdo para la Reforma Sostenible de la Policía de Puerto Rico -firmado entre el Departamento de Justicia federal  y el Gobierno local.

Por eso, se deben establecer grupos de intervención en crisis.

“Como parte del proceso de adiestramiento para lograr eso se están reclutando personal (de la misma Policía) para adiestrarlo -con un mínimo de 80 horas- para que puedan intervenir en situaciones de crisis mentales y emocionales, y negociar también en situaciones de rehenes y secuestro”, indicó Molina.

Precisamente el 18 de mayo cerró la convocatoria, en la que solicitaron más de 80 agentes, que aspiran a ser interventores en crisis y negociadores.

Muchos de los negociadores actuales tienen otras labores, como parte de sus nuevos rangos, y otros están por retirarse.

También se le está dando adiestramientos de ocho horas a los agentes en toda la Isla, que ya tomaron los altos jefes de la Policía, “con técnicas básicas de intervención de crisis para tratar de resolver las situaciones sin uso de fuerza”, explicó al agregar que también están adiestrando a instructores para que su vez impacten a los policías.

En septiembre se dará un adiestramiento para los inteventores en crisis y negociadores.

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