La Policía está vinculando con el trasiego de drogas el ataque a tiros que el sábado en la noche dejó un saldo de dos hombres muertos y una niña herida de bala en el sector Monte Claro, del barrio Quebrada, en Toa Alta.

En la balacera, ejecutada por dos sicarios a bordo de un auto, perdieron la vida Ángel L. Marrero Pacheco, de 39 años, y Raúl Rivera Rivera, de 40. En la escena, se ocuparon casquillos de calibre .223 y de .40.

Rivera Rivera no tenía récord delictivo. Trabajaba como mesero y transportaba en una guagua equipo de ebanistería, por lo que la Policía sospecha que pudo haber estado trabajando en la lujosa propiedad de Marrero Pacheco, que está en remodelación.

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Marrero Pacheco era propietario de 14 camiones de carga, pero este medio supo que la Policía lo vincula con el tráfico de sustancias controladas. Su esposa se encuentra en un viaje en República Dominicana y el hombre fue fichado en el 2011 por un caso de robo de vehículo.

El ataque a tiros se produjo a las 7:30 p.m. y aunque murieron dos, la tragedia pudo haber sido peor ya que amigos de la menor herida, Keishleanis Marrero Cruz, habían visitado la residencia poco antes. Keishleanis, de 12 años y quien es hija de Marrero Pacheco, sufrió una herida de bala en un hombro y se encuentra en condición estable.