Vinculan dos muertes en Coamo a disputa por dos yeguas

10/12/2012 | 02:15 p.m.
 
El primer asesinato ocurrió alrededor de la 1:00 a.m. en el apartamento 79, del edificio 10, en el residencial Manuel J. Rivera de Coamo.

El motivo del crimen de dos hombres ocurrido con veinte minutos de diferencia, en horas de la madrugada de hoy, en el residencial Manuel J. Rivera y el barrio Santa Ana de Coamo, gira en torno a una disputa por dos yeguas, a pesar de que ambas víctimas pertenecían a una organización dedicada al narcotráfico.

 El primer asesinato ocurrió alrededor de la 1:00 a.m. en el apartamento 79, del edificio 10, en el residencial Manuel J. Rivera de Coamo, donde fue ejecutado de varios impactos de bala Heriberto Zayas Miranda, de 43 años, alias “Papote”, quien posee expediente criminal por violación a la las leyes de armas y de sustancias controladas.

 A pesar de que el cadáver de Zayas Miranda fue localizado a las 6:30 a.m. de hoy, de acuerdo a las entrevistas a los vecinos las detonaciones fueron escuchadas a eso de la 1:00 a.m., pero nadie lo notificó a la Policía.

 En el apartamento de “Papote”, quien está identificado en los organigramas de la Policía estatal como uno de los “tiradores” de sustancias controladas en ese residencial, las autoridades ocuparon 10 bolsitas de cocaína y una de marihuana.

 El teniente Cándido Pagán, director del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Aibonito, indicó que en la parte posterior del caserío los vecinos mantienen un establo en el que Zayas Miranda tenía dos yeguas que se la robaron unos cuatreros de Villalba.

Cuando se enteró de lo ocurrido viajó a Villalba para buscar sus yeguas y con intenciones de matar a los ladrones, pero al llegar al lugar el alegado ladrón utilizó a sus hijos como escudo y desistió de sus intenciones.

“Él dijo que lo iba a matar, pero el individuo se escudó con los nenes y no lo mató”, señaló el investigador sobre los detalles de la pesquisa.

 Se sospecha que los pandilleros de Villalba irrumpieron en su apartamento mientras dormía y lo mataron de varios impactos de bala.

 Tras huir de la sangrienta escena en algún momento entre 15 a 20 minutos después del primer crimen, pudieron haber interceptado a otro de los presuntos miembros de la pandilla para la cual trabajaba “Papote”, mientras transitaba en su auto marca Nissan Sentra, color rojo del 1984, por la carretera PR-5556, kilómetro 4.2, sector el Quenepo del barrio Santa Ana en Coamo.

Allí no solo lo ultimaron sino que incendiaron dentro de su vehículo a Jesús Rafael Rodríguez Correa, de 20 años, vecino del sector Vega Puente de Coamo.

El occiso tenía expediente criminal por violación a la Ley de Armas y era investigado por varias balaceras en el área con personas heridas, agregó el teniente.

“Rodríguez Correa salió de ahí, del caserío, pero no hemos podido establecer si participó (en el asesinato) o si lo silenciaron porque fue testigo”, dijo Pagán, quien reveló que se encuentran trabajando en el esclarecimiento de los crímenes investigadores de las áreas de Aibonito y de Ponce.

La fiscal Brenda Soto y los agentes de la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Criminales (CIC) de Aibonito, Nancy Espada y Ángel Sánchez, están a cargo de la pesquisa.