El doctor Ubaldo Planell Pabón fue sentenciado este miércoles a tres años en probatoria y una orden de restitución de $449,000 por su participación en un caso de fraude a la aseguradora American Family Life Assurance Company (Aflac), que incluyó a 533 arrestados en enero de 2011 y que fue descrito al momento de la acusación como el operativo con más detenidos en la historia del distrito federal de Puerto Rico.

De acuerdo a la fiscal Dennise N. Longo, en su alocución ante el juez Juan Pérez Giménez, del Tribunal Federal, Planell Pabón pidió disculpas por el daño que sus acciones habían causado. La sentencia se le impuso por el cargo de conspiración para cometer fraude postal.

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La sentencia fue menor a la que propuso como parte del acuerdo de alegación de culpa de Planell Pabón en agosto de 2011, en la que la fiscalía recomendaba una sentencia de 51 meses, o cuatro años con tres meses de cárcel, y tres años adicionales de libertad supervisada.

“Estamos conformes (con la sentencia), sí. Una vez se le radicaron los cargos, él aceptó su responsabilidad y ayudó en el procesamiento de otras personas involucradas”, expresó la fiscal. “Su aceptación de responsabilidad de forma temprana fue lo que el tribunal consideró para imponerle una sentencia en probatoria”, señaló.

La reducción en la sentencia vino luego de una solicitud mediante moción del abogado de defensa, Ernesto Hernández Milán.

En enero de 2011, un Gran Jurado federal emitió 709 acusaciones contra 515 personas en Puerto Rico y otras 18 en Estados Unidos por conspiración para cometer fraude utilizando el correo, fraude postal y fraude al Seguro Social. El operativo se llamó Bad Medicine (Medicina Mala) e incluyó a 126 empleados públicos.

Según las autoridades, el esquema consistía en que el asegurado de Aflac hacía reclamaciones a la compañía por lesiones que no sufrían para cobrar las pólizas destinadas a cubrir los gastos diarios incurridos durante enfermedad o accidente.

La fiscalía federal señaló a Planell Pabón como la cabeza del fraude, que ocurrió entre el 2004 y el 2008. El médico firmó 45,000 informes médicos para reclamaciones falsas a Aflac. Por cada reclamación se le pagó entre $10 y $20.

El fraude al Seguro Social consistía en que el asegurado utilizaba el número de Seguro Social de sus hijos o dependientes para reclamar beneficios por lesiones inexistentes. La mayoría de las reclamaciones fueron por supuestas quemaduras.

Las reclamaciones pagadas fueron desde $5,000 hasta $143,00, por lo que el fraude ascendió a un total de $6,926,374.