El exalcalde de Trujillo Alto, José Luis Cruz Cruz, fue condenado este miércoles a dos años de prisión por un cargo federal por corrupción pública.

La condena fue emitida en una vista celebrada en el Tribunal Federal de Puerto Rico, presidida por la jueza Silvia Carreño Coll, informó El Nuevo Día.

“Lo hice mal. Fui consciente de eso. Estoy bien seguro de que nunca lo haré otra vez”, expresó Cruz Cruz en sala.

A mediados de junio del año pasado, el entonces ejecutivo municipal se había declarado culpable de participar de esquema de soborno y recompensas a cambio de contratos con compañías de pavimentación y recogido de basura, utilizando fondos federales.

Relacionadas

La declaración de culpabilidad, que se produjo mediante lo que se conoce como acuerdo por “information”, ocurrió por teleconferencia.

Cinco días antes, este había presentado su carta de renuncia ante la presidenta de la Legislatura Municipal, Lourdes Zayas Alemán, luego de meses de evadir a los medios de comunicación. En su carta de dimisión, este nunca presentó sus razones por retirarse del cargo político que mantuvo desde 2009.

Como parte del acuerdo, el fiscal Seth Erbe había recomendado en ese entonces una sentencia de 33 meses de prisión para el otrora ejecutivo municipal.

Según el documento del acuerdo, Cruz Cruz admitió haber recibido al menos $10,000 en efectivo de parte personas identificadas como el individuo A y el individuo B, a través del individuo C, como recompensa para favorecer que una compañía de recogido de basura y una empresa de asfalto obtuvieran contratos con el municipio en el año 2020 y 2021.

En diciembre de 2021, su ayudante especial Radamés Benítez Cardona fue detenido por agentes del Buró Federal de Investigaciones bajo cargos de conspiración, soborno y extorsión, a los que se declaró no culpable.

Se alega que Benítez Cardona recibió dinero a cambio de asegurar contratos con el municipio de Trujillo Alto. Este fue detenido al mismo tiempo que el exalcalde de Guaynabo, Ángel Pérez Otero, quien ahora está solicitando la desestimación de los cargos por soborno y extorsión por la ausencia del “quid pro quo”.

Tras el arresto de su empleado, Cruz Cruz expresó estar sorprendido y sostuvo que “la corrupción hay que atacarla venga de donde venga”.