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Por El Desahogo

Los escombros del huracán María

11/09/2017
Los escombros, el material vegetativo y la basura doméstica tras el huracán hicieron crisis, no solo en Caguas sino en todo Puerto Rico. (Archivo)
Los escombros, el material vegetativo y la basura doméstica tras el huracán hicieron crisis, no solo en Caguas sino en todo Puerto Rico. (Archivo)
“Estamos haciendo el trabajo. La necesidad es grande. Entiendo la desesperanza de la gente”.

Por: William Miranda Torres, alcalde de Caguas

Hablar de lo que ha pasado después del Huracán María es un ejercicio emocionalmente intenso. Esto ha sido fuerte para todo aquel que perdió la casa o algo en su propiedad; para el que tiene una situación de salud que se vio afectada por la falta de los servicios básicos; para aquel que perdió el trabajo a causa del fenómeno. En fin, si continúo mencionando no acabo. De una forma u otra, todos nos hemos visto impactados a nivel personal y colectivo. 

No hay espacio para el individualismo en estas circunstancias. Aquellos que nos tiramos a la calle desde el día uno, hemos vivido el huracán cientos de veces. El Huracán María ha pasado por mis ojos y mis oídos cada vez que he estrechado manos y me he confundido en abrazos con mi gente de la Ciudad Criolla. No ha sido fácil ver a Caguas devastado. María nos azotó directamente con todas sus fuerzas. Lo tengo que decir como lo dice la gente en la calle: nos dio duro.

Pero a los que ocupamos posiciones en el ámbito político, parece que ni las peores catástrofes nos perdonan. Los aguaceros de críticas sobre las diversas situaciones que se han desencadenado tras el paso del Huracán María no se han hecho esperar. Por eso, agradezco este espacio que me ha brindado Primera Hora porque el deshago sobre el recogido de escombros es necesario. Estoy claro de que esto es un problema que afecta la salud de las comunidades. Pero estamos trabajando. 

Pero para hablar de este asunto, hay que entender la magnitud del problema. No hay más que mirar a nuestro alrededor para darnos cuenta que el Huracán María arrasó con prácticamente toda la vegetación del país. Los árboles que no cayeron, quedaron sin una sola hoja. Techos y casas enteras, semáforos y hasta los letreros de las calles, entre muchas otras cosas, salieron disparados por las potentes ráfagas. 

Los escombros, el material vegetativo y la basura doméstica tras el huracán hicieron crisis, no solo en Caguas sino en todo Puerto Rico. Hemos hecho nuestro trabajo y más, pues el gobierno central ha dejado sola a la gente en los municipios. 

En Caguas estamos trabajando incasablemente. Contratamos diez compañías que, junto a las brigadas del municipio, están haciendo el trabajo de recogido. Dividimos la ciudad en cuatro zonas y establecimos fechas de recogido tanto de escombros como de material vegetativo. Este plan entró en vigor una vez abrimos brecha para que la ciudadanía pudiera usar las carreteras que quedaron intransitables. 

Este trabajo se hace de forma paralela a nuestros esfuerzos por continuar supliendo de suministros a miles de personas, por asistir al sector comercial y empresarial para levantar nuestra actividad económica, por gestionar ayuda para quienes perdieron sus casas y por conseguir que nuestras escuelas estén en condiciones para ser abiertas. 

Repito, todo esto lo hemos hecho con el esfuerzo de empleados municipales, voluntarios y organizaciones sin fines de lucro, deportivas y religiosas que han apoyado a nuestra ciudad. En medio del colapso del sistema eléctrico, el gobierno central ha brillado por su ausencia. 

Aprovecho el espacio para pedir cooperación. Es necesario que la gente divida sus desperdicios: escombros, basura doméstica y material vegetativo. Nosotros haremos nuestra parte, pero en tu casa tu puedes hacer la tuya. 

El Huracán María nos deja muchas lecciones. Aprendamos de la fragilidad de la vida, valoremos lo que tenemos hoy y construyamos un mejor mañana. 

¡Trabajemos juntos por nuestra patria puertorriqueña!