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Por Jay Fonseca

Esto tiene Salvación

Ya compré la brocha y pa'l infierno estos tipos

01/06/2014
(Ilustración  / Gary Javier)
(Ilustración / Gary Javier)

Le hemos dado el “alma” a las acreditadoras con tal de que no nos degraden a chatarra por las consecuencias de ello. Pero mientras hacíamos eso, no cambiamos lo que nos metió en el boquete. No ajustamos que las ayudas fueran a cambio de producción, no fomentamos la productividad, no dejamos de gastar como si fuéramos un país rico, no dejamos de sembrar familiares con trabajos en la AEE, la AAA, la CFSE, etc.. Ni dejamos de dar bonos y gastar al garete,  como asfaltar a lo loco en el año electoral mientras no aparecían ni cinco pesos para el Centro Comprensivo del Cáncer. Ni empezamos con el Centro de Diabetes y Asma, ni equipamos la Ciudad de las Ciencias y dejamos a la UPR como una fábrica de diplomas en vez de ser el centro de investigación y desarrollo de Puerto Rico (ni hablar de las universidades privadas). En fin, cuando dentro de 50 a 100 años busquen información de lo que pasó en esta época espero que mi bisnieta pueda encontrar que su bisabuelo intentó hacer algo para evitar esto. 

Me resulta increíble que de $43 mil millones en deuda al 2006 ya en el 2013 estemos en $70.8 mil millones y no separamos ni un chavo prieto para transformar la Isla, sino que los usamos para dejarla tal cual estaba y molestar la menor cantidad posible de personas y así no perder elecciones. Gente, repito, en siete años le hemos metido $30 billones en deuda a la Isla y… ¿algo ha mejorado o cambiado? En Puerto Rico tenemos más deuda que 48 estados de USA. Solo los estados riquísimos de Nueva York y California tienen más deuda que nosotros. Así de al garete estamos. 

La semana pasada explicamos lo que representa una degradación del crédito a chatarra para Puerto Rico y por qué le hemos dado el “alma” a las acreditadoras para evitar ese escenario. Toda la información nueva que ha surgido augura bestialmente que el escenario es peor de lo que yo hubiera imaginado. El gobierno va a necesitar para pagar deudas viejas sobre $1.2 mil millones adicionales a los que ya nos aumentó. O sea, subir el IVU a 14% o recortar empleos cuatro veces más que la Ley 7 de Fortuño, esto por encima de todos los impuestos que ya nos metieron. Ante esto no me queda de otra que seguir advirtiendo y tratar de hacer algo para que al menos podamos vivir en un lugar más “nice”. 

Aquí las cosas que puedes hacer ante este escenario de la inminente degradación del crédito del país:

1. Pinta tu casa y pon bonito tu patio. Saca tiempo para eso, el país puede estar jorobado, pero tu entorno ser hermoso porque la belleza natural de nuestra isla es impresionante. 

2. Remodela tu casa por dentro. Que tu casa sea tu castillo. La comodidad interna debe ser prioridad. 

3. Los dueños de negocios deben echar el resto por conseguir oportunidades de exportación desde aquí. No esperen una mano amiga en el gobierno. 

4. Abogados, planificadores, médicos, ingenieros y arquitectos, etc., deben hacer todo lo posible por atraer inversión a Puerto Rico y exportar servicios.

5. Los que tenemos familiares fuera del país, sobre todo los que están estudiando, tenemos que hacer lo posible para que regresen o que desde la distancia busquen la forma en ayudar a empresas locales a crecer buscándoles alternativas de negocios.

6. Si no tienes empleo, busca crear tu pequeño negocio. Sí, será difícil, pero este es el momento. Habrá oportunidades de negocios que surjan de todo esto. 

7. Estudia esa maestría que estás considerando hacer. ¡Este es el momento!

8. Esa casa de un vecino que está abandonada tenemos que ponerla bonita. Eso afecta el valor de tu casa y no ayuda. 

9. Procura la excelencia en tu trabajo y tus estudios. Se puede caer el mundo, pero si eres el mejor en lo que haces siempre tendrás oportunidades. Si te conformas con sacar B y C y ser un estudiante promedio o un profesional del montón no esperes nada bueno.

10. Haz un grupo de tu comunidad para hacer un plan comunitario anticrimen, cooperativo y de ayuda entre todos para poner al día sus hogares. Ayuda a montar equipos de pelota, baloncesto, soccer y cualquier otro deporte en tu comunidad. Ayuda a que la escuela permanezca abierta después de las 3:00 p.m. y que sea un lugar de recreo y readiestramiento para los desempleados. Alguna gente se va a burlar, pero esto es indispensable para el crecimiento futuro porque será desde abajo hacia arriba la reconstrucción de la patria. 

11. Por favor, no vuelvas a votar sin informarte dramáticamente antes. Los partidos que nos trajeron hasta aquí lo hicieron precisamente porque apostaban a que tú no te informarías, no cambiarías, no harías ajustes ni les votarías en contra. Ellos apostaron a eso y hasta el 2012 tuvieron razón. Ahora nos toca darles una lección brutal. 

La verdad es que no creo que el pueblo pueda hacer mucho para evitar la degradación de crédito y sus consecuencias. Lo más que se puede hacer es que después de que ocurra esa debacle se mantenga la calma, pero no la paciencia. Una vez se pongan las cosas aún más difíciles no será ya momento de echar culpas y de tirarse a la calle a romper cosas.  Eso era para hacerlo en el 2006, cuando los políticos nos metieron el IVU tras el cierre del gobierno y compraron tiempo y nos endeudaron por $30 billones más y ahora que se acabaron esos $30 billones pues, aquí estamos, con la diferencia de que ya no hay otro impuesto que nos venga a salvar. 

Tampoco Estados Unidos es como Europa, que rescató a Grecia, Irlanda, España y Chipre. Aquí estamos solos porque Estados Unidos rescata a los bancos y a las empresas que tienen efecto en toda la nación, pero a los estados y ciudades que se resuelvan. Si el pueblo quiere ayudar va a tener que aceptar que los culpables de esto somos todos y que mientras más elecciones hemos vivido más culpables somos porque bastante que se nos advirtió, pero mientras nos prestaban seguíamos en la bayoya. Sé que al terminar me dirás fatalista, pero es lo que se ha vivido en otros lugares donde se llegó al final del endeudamiento. Ojalá y me equivoque.

Es importante recordar que nuestros viejos y sus viejos vivían con mucho menos de lo que tenemos ahora, pero sentían orgullo de lo que tenían y lo mantenían bien porque se chavaron para conseguirlo. Es triste que tuviéramos el cielo en las manos y hayamos echado a perder tantas cosas de una isla tan hermosa. Pero la verdad es que con mucho menos se vive y lo que hay  que hacer es valorar y cuidar lo que nos queda y con eso se puede ser feliz. Como Bután, que decidió olvidarse de mirar al Producto Interno Bruto y ajustarse a un Producto de Felicidad Bruta como país. 

Puerto Rico puede salir de esto y saldrá. Los pueblos pasan por crisis brutales y de ellas aprenden y cambian. Quizás solo así rectificaríamos la ruta. Como Japón en los 40, China en los 50, Singapur en los 60, Chile y el Líbano en los 70, Irlanda en los 80 y Finlandia en los 90. Países que tuvieron guerras bestiales, conflictos civiles en los que un vecino literalmente sacaba una bazuca y mataba al otro. Hoy son economías prósperas y pujantes. Ahora, nunca olvidaron lo que los llevó a cambiar. Que así sea con mi Puerto Rico. Prohibido olvidar.

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Jay Fonseca