Anfitriona de "party" de marquesina asegura que "no se hizo nada malo"

10/09/2012 |
El caso cobró notoriedad cuando decenas de funcionarios del Departamento de la Familia y agentes de la Policía acudieron a la casa ante la sospecha de que menores estaban bebiendo alcohol.

“No sé cuál es el propósito de esto. La gente está llamando (a los programas de radio) y están diciendo barbaridades, y me tienen muy molesta. Hay mucha gente especulando, pero aquí no se hizo nada malo”.

El revolú que se formó por el party de marquesina que autorizó y supervisó Mary Martínez en su hogar en Carolina ha puesto en contraste la posición del Gobierno, que solicita el fortalecimiento de los valores de la juventud, y la indignación de la mujer, que solía trabajar en un Head Start y está embarazada de su quinto hijo.

Martínez, no obstante, reitera que no se hizo nada ilegal en su hogar, y se mostró sorprendida por el giro que se le ha dado al evento. El caso la tiene tan molesta que dijo temer que pueda afectar su embarazo.

También, subrayó que las autoridades aparentemente respondieron a una querella por menores que llegaron a la fiesta bebidos luego de ingerir alcohol en una gasolinera.

La mujer autorizó la fiesta que le organizaron sus hijos adolescentes por su cumpleaños número 36, ya que prefería que ellos celebraran en su casa a que estuvieran por la calle, donde podrían correr peligro ante la ola criminal que azota el país.

El caso cobró notoriedad cuando decenas de funcionarios del Departamento de la Familia y agentes de la Policía acudieron a la casa ante la sospecha de que menores estaban bebiendo alcohol. Según las autoridades, más de un centenar de adolescentes, entre las edades de 12 y 18 años, fueron a la casa para la fiesta que se anunció por Facebook, aunque muchos de ellos no entraron a la residencia, donde se pudo confirmar que no se habían entregado bebidas a los menores.

Pero la secretaria de la Familia, Yanitsia Irizarry, aseguró que las autoridades identificaron a varios menores que olían a alcohol. Subrayó que se citaron a los padres de unos 50 adolescentes, y advirtió que el caso podría culminar en acusaciones criminales por negligencia.

“Nuestros hijos son nuestra gran obra maestra. Tenemos que estar más pendientes. Si perdemos nuestros hijos de vista, podríamos perderlos para siempre”, indicó Irizarry.