Aunque la alcaldesa Carmen Maldonado González ha tenido conversaciones para arreglar las plantas de AAA, aún siguen dando problemas. (ARCHIVO)  
Sectores de dicho pueblo se han visto afectados al no recibir su servicio de agua.

En reclamo por la ineficiencia de un servicio intermitente por parte de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) en los barrios de Morovis, la alcaldesa Carmen Maldonado González tronó recientemente en contra de la agencia. Sus reclamos se basaban en que tiene comunidades sin servicio por seis días a la semana.


“La AAA envía un comunicado para anunciar lo que estamos padeciendo desde que llegué a la alcaldía en enero: el aumento en los niveles de turbidez y la obstrucción en la toma de aguas crudas que suplen la planta de filtros Morovis han provocado una disminución en la producción de agua potable. Llevamos meses con comunidades que reciben agua un solo día a la semana”, aseguró Maldonado.

La alcaldesa se refiere al mensaje de prensa de José Rivera, director de la Región Norte de la AAA, quien atribuyó a las fuertes lluvias registradas en la cuenca hidrográfica de los ríos, que provocaron la crecida de los cuerpos de agua y como consecuencia, la planta de filtros Morovis se encuentra operando a media capacidad.

Por su parte, Rivera explicó que el problema que confrontan es por fallos del servicio de AAA.

Cabe destacar que en este caso para que llegue el servicio a los hogares se requiere de que un bombeo de agua, que es impulsado mediante energía eléctrica.

Según Rivera, las dos plantas de filtración de Morovis -sistema que sirven a todo el municipio- tienen el problema con energía eléctrica en la represa, “por la que llevamos más de un mes operando mediante un generador, y a su vez, provocó un daño en el banco de transformadores del servicio de energía eléctrica”.

Por otro lado, Maldonado González aseguró que en el pasado mes de febrero se reunió con personal de la AAA para lograr soluciones que fueran permanentes y al día de hoy no se ha realizado ningún proyecto que mejore la situación.

Rivera recalcó que tiene claro que “nosotros dependemos y somos responsables de mantener un agua potable. Y la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés) y el Departamento de Salud requieren que el agua que servimos estén bajo condiciones específicas. De esas condiciones no darse, lamentablemente, tenemos que sacar el sistema fuera de operaciones hasta que esas condiciones de esa planta se cumplan”.

¿A cuánto asciende estos equipos que sustituirán?

“Cerca de $57,000. Esto sin tomar en consideración, dentro del costo, factores como horas extras de personal, diésel utilizado en cerca de un mes. Solo es en material y equipo”, explicó Rivera.

Asimismo, Rivera aseguró que espera que en las próximas dos semanas se les entreguen los equipos para sustituir los dañados.

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