Casi todos abandonan sus resoluciones de Año Nuevo

Por Primerahora.com 01/18/2014 |00:00 a.m.
Empezar el primer día del año no aumenta las posibilidades de cumplirlas.
Si tienes las resoluciones escritas, cotéjalas otra vez. Si son muy abstractas como “rebajar” o poco probables como “ganarme la Loto”, cámbialas y, de paso, escoge otra fecha para empezar. (Archivo)  

Si estás en la lista de quienes el 1 de enero se tomaron el tiempo de hacer resoluciones y hasta las anunciaron en Facebook, pero ahora, dos semanas y media después, ya ni se acuerdan, no pasa nada. Tan común es que ayer, 17 de enero, está marcado en el calendario como el día de abandonar las resoluciones, de tirarlas por la cuneta.

Si uno de tus propósitos era hacer ejercicio pero no te pones los tenis hace una semana, la verdad es que eres parte del montón. Si juraste que ahorrarías en cada semana de cobro pero todavía no has guardado un peso, no estás solo. Es más, un tumulto más grande que el de la San Sebastián te acompaña.

La ilusión con la que se escriben resoluciones no guarda ninguna relación con la probabilidad de cumplirlas. La intensidad de propósitos ese primer día del año fácilmente desaparece antes del día de Reyes.

En muchas ocasiones  las razones por las que se desvanecen tienen su origen en que son irreales. Si, por ejemplo, en la lista estaba bajar tres libras de peso a la semana, en siete días la frustración sustituiría el deseo de rebajar.

Además de tener metas concretas y realizables, se recomienda no escoger el 1 de enero como el día de hacer resoluciones. Aun con la ilusión que simbólicamente trae un nuevo año, la presión autoimpuesta inclina la balanza más hacia el abandono que al cumplimiento.

Lo mismo ocurre con empezar un lunes. Caer en el cliché de “el lunes empiezo” no es un paso firme. Recomiendan, no solamente empezar cualquier otro día, sino hacer resoluciones en otros momentos del año y a corto plazo. Es más fácil cumplir la promesa de no comer dulces dos días o acostarse temprano tres veces a la semana que jurar que no volverás a comer dulce o que estarás en la cama a las nueve de la noche.

Si tienes las resoluciones escritas, cotéjalas otra vez. Si son muy abstractas como “rebajar” o poco probables como “ganarme la Loto”, cámbialas y, de paso, escoge otra fecha para empezar. El 1 de enero es un día más en el calendario.

Tags

Año Nuevoresoluciones