Un poderoso terremoto en el Caribe provocó un aviso de tsunami para Puerto Rico y las Islas Vírgenes en la mañana de ayer.

En menos de 10 minutos  ya el  centro Pablo Ortiz Santos (Head Start), en Toa Baja, había desalojado a sus 124 niños, menores de cinco años, por lo que el simulacro fue catalogado como todo un éxito por los organizadores.

“Entiendo que fue exitoso, lo pudimos hacer bastante rápido. Los nenes estuvieron bien tranquilos porque cuando uno  práctica, ellos ven  que esto es rutina para ellos y no van a tener miedo”, manifestó  la maestra del salón de primer ambiente, que agrupa a los pequeños de cero a 15 meses, Virni Ortiz.

Allí, tan pronto sonaron las sirenas que anunciaban el tsunami, una maestra hizo sonar un pito mientras tocaba la puerta de cada salón. Entonces, comenzaron a salir  decenas de pequeños de la mano de sus custodias o en fila india agarrando a sus pares por los hombros. Todo sin perder la calma.

“Nos estuvieron dando charlas de cómo es la preparación, lo que teníamos que hacer en un caso de emergencia lo tomamos en práctica porque mensualmente tenemos que hacer simulacros”, añadió la educadora.

Asimismo, el alcalde Aníbal  Vega Borges sentenció que con cada uno de los simulacros va mejorando la respuesta del Municipio a las emergencias.

“Cada vez que se desarrolla un simulacro, el Municipio está en mejor condición, el personal se va preparando y, de hecho, estamos utilizando ahora las iglesias. Nuestra meta es tener 600 voluntarios”, dijo.

Toa Baja fue uno de los pueblos más afectados en la actualización de los mapas de inundación de maremoto, donde más de 40,000 personas ahora están en riesgo.

“Tiene que cambiar nuestro plan. Nosotros teníamos  una preocupación con este Head Start, que no estaba dentro de nuestro programa. Este año tenemos que incluirlo”, señaló el ejecutivo municipal.

Además del Head Start,  más de 500 organizaciones e instituciones educativas en Puerto Rico y el Caribe participaron ayer, miércoles, en el simulacro de tsunami llamado Lantex 2013, organizado por la Red Sísmica.

El director de la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencias y Administración de Desastres (Aemead), Miguel A. Ríos Torres, explicó, por su parte, que el simulacro proyectaba un terremoto de una intensidad de 8.5, registrado a las 9:02 a.m. al norte de Aruba. La ola gigante estaba supuesta a entrar por Patillas a las 10:02  de la mañana.

“Este simulacro nos ha demostrado a nosotros que la llamada entre la Red Sísmica, el Negociado del Tiempo, la activación del EAS (Sistema de Alerta de Emergencias, por sus siglas en inglés) y el centro de comunicaciones nuestro fue efectiva… La comunicación hacia los municipios fue dentro de un tiempo razonable”, dijo  en la sede de la Aemead, en Hato Rey.

Alfonso “Tuto”  Giménez Porrata, presidente del Comité Estatal de Comunicaciones de Emergencia del EAS, destacó que más del 90% de las emisoras de radio y televisión en Puerto Rico transmitieron el aviso de tsunami.

Y aunque este era el propósito del ejercicio, sirvió para que instituciones educativas, como trabajos y familias practicaran qué hacer en caso de que se desarrolle una ola gigantesca en nuestras costas.

Lantex 2013 se celebró  simultáneamente en 36 países; en Puerto Rico, participaron  47,952 personas. Los resultados obtenidos se discutirán entre el 29 de abril y el 1 de mayo durante una actividad auspiciada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés), en Trinidad y Tobago.