Cómo combatir las alzas en el agua y la luz

02/23/2013 |
Ante aumentos en las tarifas del agua y la electricidad, el ahorro de un solo día podrá parecer minúsculo, pero a largo plazo te sorprenderá.

A pesar del cambio de gobierno y de las promesas políticas, todo parece indicar que las familias puertorriqueñas pronto se enfrentarán a facturas más altas por el consumo de agua y energía eléctrica en sus hogares.

El precio del petróleo y los problemas de infraestructura en las agencias gubernamentales están fuera de nuestras manos. No obstante, existen numerosas formas de atajar la situación en las que los ciudadanos sí podemos lograr un cambio: en nuestro consumo diario.

Alcanzar un ahorro puede ser fácil si se involucra a toda la familia en el proyecto por medio de un compromiso inquebrantable de seguir las estrategias de ahorro al pie de la letra.

Una luz apagada aquí y una llave cerrada por allá son suficientes para hacer la diferencia en sus cuentas mensuales de agua y luz, sobre todo como parte de un objetivo a largo plazo.

No lo dejes para después y desarrolla hoy un plan de acción para todos los miembros del hogar. Descubrirás que gastar menos agua y energía no solo te ahorra dinero, también protege el ambiente y alarga la vida de los recursos no renovables que hacen funcionar el hogar.

Ahorra agua

1.  No utilices el flujo de agua para descongelar alimentos. Mantén en remojo las cacerolas y sartenes, así será más fácil lavar a mano. Al lavar los platos a mano, no dejes correr el agua mientras los enjuagas. Llena un recipiente o un lado del fregadero para enjabonar y  otro para enjuagar.

2.  Utiliza la lavadora y el lavaplatos solamente cuando estén llenos y podrás ahorrar hasta 3,700 litros de agua al mes. Ten una actitud responsable respecto al número de tandas que pones a lavar. Mantén el nivel de agua aconsejado en función de la cantidad de ropa.

3.  Usa una escoba en lugar de una manguera para limpiar la acera o la calle. Así ahorrarás 300 litros de agua cada vez que lo hagas.

4.  Si tu ducha puede llenar un cubo de cuatro litros en menos de 20 segundos, entonces sustitúyala por una de bajo flujo. Si no, mantén tu ducha diaria por debajo de los cinco minutos y ahorrarás hasta 3,500 litros al mes. Apaga el grifo mientras te enjabonas el pelo o el cuerpo en la ducha. Cierra el grifo mientras te cepillas los dientes o mientras te afeitas. Para limpiar la navaja, llena el lavamanos con agua. Así ahorrarás casi 400 litros a la semana.

5.  No olvides comprobar fugas en grifos, tuberías y mangueras que usas en el exterior. Dirige las salidas de canalones y otros sistemas de drenaje de agua hacia el patio, arbustos y árboles, o si puedes, recógela para estos usos.

6.  No riegues la grama en días con fuerte viento. Riega las plantas abundantemente pocas veces, así tu jardín estará más sano y fuerte. Recuerda que tienes que limpiar el césped de malas hierbas, pues estas compiten con otras plantas por el agua.

7.  Lava el carro en un car wash automático y si estos reciclan el agua utilizada, mejor. Si lo lavas en casa, en lugar de usar la manguera, utiliza un cubo con esponja. Pero si lavas el carro a mano con una manguera, ciérrala mientras lo enjabonas.

8.  Baña a los niños pequeños juntos. No compres juguetes que requieran un flujo constante del agua. Enseña a los niños a cerrar las llaves de agua con fuerza para evitar que goteen después. Si tienes mascotas, báñalas en el exterior en una zona que necesite riego. Si cambias el agua a tus animales, utilízala para regar las plantas.

Ahorra electricidad

1.   Aprovecha la luz natural al máximo. Durante el día, evita encender focos en habitaciones iluminadas por el sol. Cambia todos los focos por unos de bajo consumo, pues consumen cuatro veces menos energía y duran hasta 10 veces más –y aun así apágalos cuando no estés en la habitación.

2.  Al trabajar con tu computadora de escritorio o laptop, desconéctela por completo cuando termines de utilizarla. Si vas a hacer una pausa, cierra la laptop o apaga el monitor, y configúralas en modo de ahorro de energía automático de todas formas.

3.  Desconecta todo lo que no usas. La televisión, estéreo, radio, la batería del celular al terminar de cargarlo, licuadoras, microondas, etc. Al final de utilizarlos, el evitar dejar estos aparatos en modo de espera significará eliminar el “consumo fantasma” en casa, que representa un 5% del consumo promedio.

4.  Es importante colocar la nevera en un lugar lejos de los rayos solares, la estufa, el calentador de agua y otras fuentes de calor. También debemos observar que la puerta cierre herméticamente y que no deje escapar el aire frío, y evitar meter alimentos calientes, pues todos estos son hábitos que aumentan el consumo energético de este electrodoméstico.

5.  Hay que tratar de llenar la lavadora con la cantidad de ropa indicada como máximo, ya que si pones menos, gastará agua y electricidad de más, y si pones más de lo permitido, la ropa quedará mal lavada y se corre el riesgo de forzar el motor. También es importante utilizar agua fría para lavar y usar la secadora solo en época de lluvias, cuando la ropa no se pueda secar rápidamente al aire libre.

6.  Usa focos de bajo consumo: ahorran hasta un 75% de energía. Si está dentro de tus posibilidades, usa energías alternativas para la producción de electricidad, como celdas fotovoltaicas para utilizar la energía solar, generadores eólicos (movidos por la acción del viento), entre otros. Utiliza lo más posible la luz natural, abre las cortinas y coloca tragaluces.

7.  Si requieres el uso de aires acondicionados, gradúa el termostato a una temperatura soportable, utiliza ropa clara y ligera que permita reflejar de manera eficiente la radiación solar. Cada grado suplementario del aire acondicionado representa un 7% más de consumo energético.

8.  Si tienes estufas eléctricas, es mejor sustituirlas por estufas de gas. Mantén siempre limpios de residuos el horno de microondas, el horno eléctrico y el tostador, así durarán más tiempo y consumirán menos energía.


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