Confinados cuentan sus experiencias en Twitter

12/04/2012 |
Tres presos sentenciados por asesinato hablan de sus experiencias.

No se trata de un reality, aunque sus vidas son suficientemente reales y crudas para tomarlas en consideración. Los protagonistas se presentan a través de Twitter y los textos se envían como mensajitos dentro de botellas que se lanzan al mar con la esperanza de que alguien los lea, internalice y comprenda.

Su isla es nada menos que el Centro de Detención Regional de Guayama, uno de los complejos más “problemáticos” del sistema correccional del país, pero donde se pueden encontrar algunos espacios para la introspección, la rehabilitación y, en ocasiones, el perdón.

Como cualquier otra cárcel, la institución de Guayama puede ser una “bomba de tiempo”. Un gesto mal hecho, una situación inesperada o una visita inoportuna puede alterar a una población que se encuentra en una olla de presión. No es inusual que se registren confrontaciones entre reos y oficiales de custodia. No hay aire acondicionado, como en otros penales del país, pero sí hay muchos asesinos, traficantes de droga, criminales de cuello blanco, violadores, entre otros sujetos, que cumplen duras sentencias por “faltarle a la sociedad”.

Un nuevo programa piloto del Departamento de Corrección y Rehabilitación intenta establecer un precedente: la comunicación vía Twitter de confinados que han alcanzado un nivel satisfactorio de rehabilitación. Ya hay centenares de reclusos que se comunican desde las cárceles por el contrabando de celulares, pero el nuevo programa permitió que estos abran sus cuentas en la red social y que hablen sobre la dureza de su confinamiento como parte del programa de prevención, Sígueme para que no me sigas. Hoy, martes, se inicia oficialmente el programa, aunque a los presos ya se les permitió enviar unos mensajes de prueba desde el área de la biblioteca del complejo correccional.

“Tenemos que buscar alternativas, nuevos mensajes de prevención para la juventud. No podemos seguir haciendo lo mismo. Habrá críticas, pero se tiene que llevar un mensaje positivo”, indicó el secretario de Corrección, Jesús González Cruz.

¿Quiénes son los protagonistas? Tres individuos que cumplen largas sentencias por asesinato, entre otros delitos. Sus historias son marcadamente distintas, pero su proceso de rehabilitación se ha dado tanto dentro del sistema como afuera, donde han podido ofrecer charlas de prevención.

“Lo importante es que los jóvenes conozcan la realidad de las cárceles, el porqué tomar una decisión equivocada puede llevarlos a una institución”, añadió el funcionario, quien aseguró que los confinados enviarán sus mensajes en compañía de custodios, funcionarios encargados del área de computadoras, y que se monitorearán los mensajes con personal especializado.

El programa Sígueme para que no me sigas, que intenta presentar la crudeza del sistema carcelario, fue ideado por la empresa de publicidad Starcom MediaVest Group como parte de un programa de servicio público. El concepto detrás del proyecto piloto intenta distanciarse de la glorificación del elemento criminal, el cual tomó un giro durante los últimos años con el tema del narcotráfico, particularmente en Colombia y México.  Otros documentales sobre la vida carcelaria en Estados Unidos también han tenido resultados mixtos, ya que  han tendido a  enfocarse en los crímenes de los confinados y las penurias del encarcelamiento.

Pero el nuevo programa piloto pretende encajar con la política de la saliente administración de González Cruz de utilizar el sistema carcelario como un instrumento de prevención. Otro proyecto, Amando la Libertad, les abrió las puertas del sistema a principios de este año a decenas de jóvenes de escuela superior que han pasado horas de un día dentro del penal vestidos de preso. Los confinados también se han utilizado para presentar obras de teatro en que se muestra la historia de adolescentes que abandonan la escuela para la vida del punto.

“En los reality shows los criminales en las cárceles se convierten en las estrellas de televisión. Pero estos reclusos no van a hablar de su persona, no es quién es más macho”, sostuvo el director de Innovación de Starcom MediaVest Group, Alejandro Rosado. No obstante, como cualquier proyecto en las redes sociales, se espera que los confinados puedan obtener una cantidad significativa de seguidores.

“La expectativa es que puedan conseguir la máxima cantidad de seguidores y que estos tres presos puedan ser utilizados de ejemplo”, dijo.

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