DACO pide poder para fiscalizar los planes de seguridad en Venta del Madrugador

11/23/2012 |08:39 a.m.
Omar Marrero lamentó algunos incidentes registrados en varios comercios.

Ante los problemas de seguridad que han surgido durante la Venta del Madrugador, el secretario del Departamento de Asuntos del Consumidor (DACO), Omar Marrero, consideró hoy que la agencia debería tener el poder para penalizar a los comercios que no implanten planes adecuados de control.

Asimismo, Marrero lamentó algunos incidentes registrados en varios comercios, que incluso han involucrado a menores de edad en medio de largas filas, durante horas de la madrugada, cuando miles de personas han salido en búsqueda de las ventas a precios especiales.

"Nuestros esfuerzos con los comercios desde hace meses y semanas ha sido para que tengan el plan de manejo de multitudes para minimizar cualquier incidente que pueda atentar contra la seguridad de los consumidores", sostuvo Marrero.

Destacó que también habían "recabado la cooperación de los mismos consumidores para que evitaran estar acompañados de menores de edad y pudieran estar acompañados por personas que por su capacidad o su edad no estaban en las mejores condiciones para estar en estos eventos".

"A pesar de que fuimos insistentes con los comercios y consumidores, no se puede evitar toda clase de incidentes. Sin embargo, se minimizaron grandemente", agregó.

Actualmente, DACO no tiene poder de ley para obligar a los comercios a implantar un plan de seguridad para controlar las multitudes, sino que su jurisdicción está sobre la reglamentación de los artículos en venta. Explicó que solamente pueden hacer sugerencias de guías de seguridad para evitar problemas.

"DACO no puede impartir penalidades por el tema de seguridad. Sí había un proyecto del representante George Navarro que buscaba elevar ese requisito a ley para que DACO pudiera fiscalizar el cumplimiento de los comercios de su plan de seguridad", dijo Marrero. "No se concretó, pero dimos la milla extra", agregó.

"No nos quedamos de brazos cruzados. Recalcamos unas guías que hemos compartido años anteriores, y este año tratamos de llevarlo a otro nivel. Por eso fuimos tan insistentes. Nos reunimos con muchas de las megatiendas para discutir sus planes de manejo y control de multitudes", añadió.

"Con la mayoría estamos a gusto. Hubo unos incidentes aislados, pero la mayoría cumplió con su plan y la mayoría de los establecimientos han transcurrido con normalidad", reiteró.

Marrero resaltó los ajustes establecidos este año por Best Buy de Hato Rey, donde el año pasado se registraron incidentes de agresividad.

También recordó que megatiendas como Walmart y K-Mart llevan varios años controlando a los miles de consumidores que cada año llegan en la misma fecha para los especiales de la Venta del Madrugador, estableciendo medidas como barricadas y que la fila no comience en la misma puerta de entrada.

Estas medidas no se apreciaron en algunas tiendas Sears, como las de Santa Rosa Mall en Bayamón y Plaza Carolina. Algunas tiendas también confrontaron problemas para controlar las filas en el interior para hacer los pagos. Estos incidentes le causaron sorpresa, pues aseguró que el plan de seguridad de Sears fue uno de los más completos que observó durante las reuniones que tuvo con las gerencias de varios comercios.

Marrero entiende que DACO, que es la agencia más activa en estas fechas de actividad pública, pudiera coordinar recursos de varias dependencias del Gobierno, que fiscalicen los diversos aspectos de seguridad.

"Aunque no se llegue a legislación, mediante una orden ejecutiva puedes crear un comité interagencial en el que puedes tener personal de Bomberos, de la Policía, de DACO, y de otras agencias que se involucren, incluso el Departamento de Familia", señaló Marrero. "Así se crea un comité con un plan que durante estas temporadas se haga de una forma segura con el consumidor, garantizando la seguridad de todos", puntualizó.

"La realidad es que tenemos el expertise en las distintas agencias y si creas un comité con representación de todos ellos, ciertamente sería bueno y beneficioso no sólo para los consumidores, sino también para los comerciantes", mantuvo.

Al mencionar al Departamento de la Familia como uno de los integrantes de ese comité interagencial, Marrero hacía referencia a la intervención de paramédicos con unos padres en el Walmart de Bayamón para que unos padres que estaban allí con un bebé de 15 días de nacido se fueran, en horas de la madrugada, pero decidieron permanecer en la fila.

También lamentó el otro caso en la misma tienda, donde una niña de 7 años estaba con fiebre, pero los padres rechazaron la sugerencia de los paramédicos para que no se quedaran en la fila y le buscaran atención médica.

"Tengo un bebé de dos años y a mí no me pasaría por la mente traer a mi bebé a una situación donde se pudiese exponer su seguridad. Lamentablemente no todo el mundo piensa igual. Yo creo que es cuestión de sentido y común. Cada cual allá con su consciencia", afirmó Marrero.