Delito grave tomar un vientre prestado

Por Alex Figueroa Cancel 03/13/2013 |
Proyecto de ley de la senadora Mari Tere González criminaliza la subrogación cuando medie un contrato económico entre las partes.
La senadora reconoció que el embarazo conlleva múltiples gastos que la madre debe costear.  Archivo  

Cada vez que Marily Vargas tiene ante sí un proyecto de ley que pretende coartar el derecho de toda persona a procrear no puede evitar indignarse.

Una vez más, un miembro de la rama legislativa radica un proyecto que pretende regular en Puerto Rico la reproducción asistida y la utilización de vientres subrogados, procesos realizados hasta el momento mediante acuerdos legales entre las partes.

En esta ocasión se trata de la senadora Mari Tere González, quien radicó el proyecto 436 con fines de, entre otras cosas, establecer la política pública para este tipo de procedimiento, la cual incluiría prohibir la remuneración económica a toda mujer que acepte por acuerdo cargar en su útero el bebé de una pareja, según se desprende de la medida.

“Respeto la opinión de todo el mundo, pero las personas que no tienen el problema de infertilidad no van a entender por qué uno está en contra de eso. Agraciadamente, tengo mi hija, pero para un segundo hijo siempre he dicho que estaría dispuesta de hacerlo de la misma manera, pero en mi caso ahora tendría que pagar”, expresó.

Marily Vargas y Ángel Pérez se convirtieron en padres hace siete años de la primera bebé gestada en Puerto Rico a través de un proceso de fecundación in vitro por una madre sustituta. En aquel entonces fue la madre de Marily quien cargó a su nieta, por lo que no medió un pago.

“Es algo irreal el que no se dé dinero. Yo tuve la bendición de que mi mamá lo hizo por mí, pero ese no es el caso. Las personas que aceptan llevar esa responsabilidad tienen unos gastos, unos riesgos y unas incomodidades... uno tiene que pagar como si fuera cuando uno está embarazada, que tiene que pagar por esos gastos”, apuntó.

Marily fue enfática en que se deben establecer unos parámetros, pero que vayan dirigidos a determinar “quién es papá y mamá sin tener que entrar en procedimientos legales”.

González López reconoció que el lenguaje relacionado con las madres subrogadas podría generar oposición, debido a que actualmente, en la mayoría de los casos en los que la madre de alquiler es una desconocida, media un pago.

No obstante, la senadora explicó que su intención es evitar que la subrogación degenere en una práctica en la que los vientres de las mujeres sean “explotados” por razones económicas.

Anticipó que, durante el proceso de vistas públicas, la medida sufrirá múltiples enmiendas, pero aseguró que su meta es que surja “un proyecto de vanguardia que atienda una necesidad que ha presentado la misma sociedad”.