Difícil encarar las “difamaciones”

06/30/2010 |

La familia de José Velázquez, ex asesor legal de Héctor Martínez y uno de los testigos de las autoridades federales para encausar criminalmente al senador penepé, cerró filas con él y defendió su integridad.

José Velázquez, hijo, labora como ujier en el Senado y ayer dijo a Primera Hora que ha sido emocionalmente “difícil” para la familia encarar las “difamaciones” que ahora lanzan contra su padre, quien, insistió, cuenta con el apoyo incondicional de los suyos.

“Ha sido difícil en el plano emocional. Somos una familia muy unida”, dijo el hijo de Velázquez, que sigue laborando con el vicepresidente de la Cámara de Representantes, Gabriel Rodríguez Aguiló, quien la semana pasada defendió su trabajo.

El representante Johnny Méndez, sin embargo, anunció que rescindía el contrato de Velázquez un día después de la acusación federal contra Martínez por extorsión, obstrucción a la justicia, viajar a través del comercio interestatal para cometer actos de crimen organizado y conspiración para perpetrar estos delitos.

Martínez fue acusado junto con el empresario Juan Bravo, ex presidente de Ranger American. Los cargos se relacionan con la intervención de Martínez para aprobar legislación que favorecía la compañía de Bravo a cambio de favores.

Además de Rodríguez Agui ló, Velázquez trabaja con los representantes Héctor Torres y Pedro “Banchy” Cintrón.

 

¿De qué forma se ha afectado tu papá?

Uno se afecta porque están tratando de dañarte la reputación así. Sabemos de su integridad como persona. Es una persona que ha tenido problemas, pero los ha superado. La gente que lo conoce sabe el tipo de persona que es... Cualquier persona que sobrelleve todos esos ataques, como mi padre, la considero valiente.

Fuentes de Primera Hora aseguran que Velázquez, identificado en el pliego acusatorio como la “persona B”, no es el testigo estrella de la Fiscalía Federal como se ha especulado. Su testimonio, se insistió, es corroborativo del proceso legislativo que siguieron las dos piezas legislativas que son el centro de la acusación: el P. del S. 471, que buscaba enmendar la Ley de Detectives Privados para favorecer a Ranger American, y el P. del S. 410 para hacer cumplir un código de conducta en centros comerciales.

Martínez, según la acusación, le dio órdenes a Velázquez para radicar las piezas.

Fue en 2005 que Martínez contactó a Velázquez para que trabajara con él. Pero, el asesor legal lo conocía de Ponce, desde hacía tiempo. Su hermano, el superintendente del Capitolio, Eliezer Velázquez, había trabajado con el padre de Martínez, quien fue legislador.

“No eran amigos. Si se veían, se saludaban”, dijo una fuente sobre la relación entre Martínez y Velázquez.

Ambos coincidieron en el Capitolio en 1995, cuando Velázquez laboraba en la oficina del entonces representante Aníbal Vega Borges y Martínez trabajaba en la Comisión de Nombramientos del Senado, presidida por el hoy convicto federal Freddy Valentín.

Martínez presidía la Comisión de Seguridad Pública en el escenario de los llamados “Auténticos”. Fue el único fuera del bonche pro Kenneth McClintock que retuvo su comisión por “neutral” y no brincar a ojo cerrao al bando de Pedro Rosselló, amigo íntimo de Thomas Rivera Schatz y quien hoy defiende a brazo partido al senador acusado por corrupción.

Pero, eso le duró hasta el 31 de julio de 2006, cuando Martínez se vio acorralado y tuvo que renunciar a la comisión tras explotar el escándalo de su amistad con el narcotraficante José “Coquito” LópezRosario.

Sin comisión, la relación contractual entre Velázquez y Martínez acabó.