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Educación estrena método de evaluación que permite más cierres de escuelas

Por Primerahora.com 01/17/2018 |10:45 a.m.
El plan establece como meta que para el 2022 al menos un 70% de los estudiantes del sistema alcance competencia académica, al menos para los grupos con menor desempeño al momento. (Archivo)  
Planteles que no cumplan con metas académicas podrían ser consolidadas y sus estudiantes serían movidos a otros ambientes educativos.

El gobernador Ricardo Rosselló Nevares y la secretaria de Educación, Julia Keleher, informaron hoy mediante comunicado de prensa que la agencia podrá implementar un nuevo modelo de rendición de cuentas, luego que el Departamento de Educación de los Estados Unidos aprobó el plan local que requiere la ley federal  conocida como ESSA (Every Student Succeeds Act). 

Las escuelas que no cumplan con las expectativas serán sometidas a una evaluación de sus métodos, recursos y necesidades, sobre cómo hacer mejor uso de recursos y fondos federales, y se podrán tomar medidas como la consolidación de ese plantel con otro, según surge del comunicado.

Bajo este nuevo modelo habrá tres tipos de escuelas :

1. “Comprehensive Support and Improvement (CSI)”: toda escuela superior (Título 1) con un índice de graduación de estudiantes menor al 67% y/o su puntuación compuesta para los indicadores seleccionados se encuentran en el 5% más bajo con respecto a todas las escuelas.

2. Additional Targeted Support and Improvement (ATSI)”: una escuela con al menos un subgrupo, con un mínimo de 10 estudiantes, que está por debajo del rendimiento percentil 5 en la puntuación compuesta, utilizada para identificar una escuela CSI.

3. “Targeted Support and Improvement (TSI)”: una escuela con al menos un subgrupo, con un mínimo de 10 estudiantes, se encuentra en la parte inferior del 10% de su base de subgrupos en las puntuaciones compuestas.

A grandes rasgos, el tipo de intervenciones que se realizarán en estas escuelas –CSI, ATSI y TSI- consistirán, entre otros, en el movimiento de estudiantes a mejores ambientes escolares o escuelas de excelencia, la consolidación de escuelas, la participación de evaluadores externos que evaluarán cualitativamente las necesidades de las escuelas y los distritos escolares, establecimiento de “partnership schools” o escuelas asociadas, que con la ayuda de maestros, padres y los mismos estudiantes son responsables de los resultados académicos, así como de mantener los resultados prometidos.

Cientos de planteles se han cerrado bajo esta administración y la anterior principalmente por la base asistencia, y no por el rendimiento académico.

El plan sometido por el Gobierno de Puerto Rico incluyó la consulta y participación ciudadana a través de una página en Internet. 

“Este plan ejemplifica el esfuerzo colaborativo que debe replicarse en nuestro sistema educativo. El plan incorpora un amplio conjunto de indicadores que le permitirán a Educación tomar decisiones informadas sobre otros asuntos como la inversión de recursos, asegurando la rendición de cuentas”, sostuvo el primer ejecutivo. 

“El plan busca y hace factible una mayor transparencia. La aprobación del plan nos permite medir cómo se opera y se logran las metas académicas”, dijo Keleher.  

El Departamento de Educación ha establecido una serie de indicadores, distintos a otros años: logros académicos de los estudiantes, tasa de graduación, progreso en el dominio del español y otros indicadores de calidad escolar. Estas intervenciones se basan, entre otras cosas, en el rendimiento académico demostrado en pruebas estandarizadas (META-PR).

El plan establece como meta que para el 2022 al menos un 70% de los estudiantes del sistema alcance competencia académica, al menos para los grupos con menor desempeño al momento.  

Igualmente, se aspira a que nueve de cada diez estudiantes se gradúen a tiempo de escuela superior.

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