El consumidor está con los pelos de punta

Por Femmy Irizarry Álvarez 05/15/2018 |11:46 p.m.
Muchos consumidores han optado por la compra de productos para enfrentar un huracán a raíz del golpe provocado por María. (Archivo)  
Ciudadanos reaccionan a la defensiva luego de las experiencias por el huracán María.

El consumidor que dejó María es uno indeciso e inseguro y, a escasas semanas de que comience la temporada de huracanes, sigue maniatado por el miedo.

Por eso, cualquier evento que ocurra, como el apagón general hace varias semanas, dispara en ellos la ansiedad generalizada, ataques de pánico, incertidumbre y todos los efectos que conlleva un trauma como lo fue por el paso del huracán María, explicó la sicóloga industrial Gretchelle Dilán. 

“Podemos ver cómo (con el apagón más reciente) todo está a flor de piel. No solamente la gente salió como loca a llenar sus tanques de gasolina… sino que la ansiedad dominaba a los que tienen a sus papás en los asilos y otra vez se les activó ese problema de las úlceras que le pueden salir por no tener aire acondicionado; o no tener comida caliente; tener que salir a buscar a los niños a la escuela”, argumentó la sicóloga industrial, al agregar que “tenemos un consumidor con estrés post traumático”. 

Sobre los cambios que están haciendo los consumidores locales, enumeró que “han sacado de las canastas los productos frescos y han reducido la cantidad de comida congelada. Se ha añadido la leche en polvo, los productos enlatados… Se están comprando autos usados, de menos de $12,000, porque le da una seguridad saber que no van a tener una mensualidad”.

“Veo a Puerto Rico buscando eliminar sus cuentas y tener sus gastos al día”, sentenció.

Aceptó que esta situación no se había visto en la Isla en años recientes.  

Hay alternativas

Una recomendación de la especialista para el consumidor es que asuma la realidad. “Yo creo que en Puerto Rico a veces caemos en el pecado del estatus de ser optimista, en el sentido de la palabra resiliencia… que a veces la estamos tomando como una anestesia. Pecamos a veces de no ver la realidad, porque es más fácil decir que podríamos estar peor que decir que debemos estar mejor; es más fácil decir ‘no estamos tan mal’ que decir ‘yo quiero estar mejor”’. 

Para prepararse ante cualquier eventualidad, la sicóloga industrial recomendó evaluar “qué hice en aquel momento (luego del paso de María) y cómo puedo mejorar esa sobrevivencia”.

“El consumidor inseguro y con miedo tiene que aprender a tener el control de lo que consume, de lo que puede pagar. No hay forma que usted controle la ansiedad si está también comprando lo que no puede pagar”, advirtió sobre algunos que tienen por costumbre sobregirar las tarjetas de crédito. 

En cuanto a los comerciantes, Dilán dijo que tienen que estar alertas porque “todo lo que conocíamos de comportamiento del consumidor, María lo cambió y nos puso a estudiar, a empezar de nuevo y a validar que las motivaciones y el comportamiento del cliente evolucionan, en ocasiones, en cuestión de segundos”.

Ante el consumidor indeciso, la sugerencia es ofrecerle confianza. 

Dilán, junto a su socio el doctor René Barquez, realiza un estudio del consumidor y exhorta a los que quieran colaborar en el equipo investigador a llamar al 787-409-1516.

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