Empujores, gritos y cristales rotos matizan la Venta del Madrugador

11/23/2012 |04:51 p.m.
El día de mayor ventas para los comerciantes y que marca el tono de las ventas navideñas, arrancó en la Isla con dos incidentes violentos en Carolina y Bayamón.

La sed de compras de la Venta del Madrugador, que mueve a miles de consumidores a realizar filas kilométricas para comprar mercancías a precios de descuento, estuvo matizada este año por gritos, empujones y cristales rotos.

El día de mayor ventas para los comerciantes y que marca el tono de las ventas navideñas, arrancó en la Isla con dos incidentes violentos en Carolina y Bayamón, que requirieron la intervención de la Policía.

En Plaza Carolina, se formó una trifulca cuando los consumidores que esperaban en fila para entrar a la tienda Sears por una puerta exterior se percataron de que el centro comercial había abierto las puertas interiores, aun cuando la fila era afuera. La situación provocó empujones y forcejeos entre los compradores que intentaban entrar al negocio antes de que se agotara la mercancía en especial. En la pelea, algunos quedaron pillados contra las barricadas que se utilizaron para establecer la fila y se rompió un cristal de la tienda.


Los ánimos también se caldearon en el Sears del Santa Rosa Mall en Bayamón cuando a las 12:00 a.m la gerencia no abrió las puertas de la tienda.

A gritos y empujones, los consumidores -algunos de los cuales pasaron la espera bebiendo cervezas- exigían que les permitieran entrar a la tienda. La Unidad de Operaciones Tácticas arribó al lugar y poco después, la gerencia abrió las puertas de la tienda permitiendo la entrada de consumidores en pequeños grupos.

 Menores en riesgo 

En Walmart de Bayamón ocurrieron dos incidentes en el que los padres antepusieron la seguridad de sus hijos para cazar algún ahorro.

José Cruz, uno de los paramédicos que se encontraba en la tienda, contó que se le acercó a una pareja que tenía a un niño de 15 días de nacido para advertirle sobre el peligro que representaba para menor el ambiente de tumulto en la fila.

 Pese a que le advirtió a la pareja que incurría en conducta de maltrato, ésta permaneció en la fila.

En la misma tienda se reportó el caso de una niña, de 7 años, que se enfermó con fiebre. Aunque a los padres se le ofreció transportación para llevarla al hospital, éstos rechazaron la ayuda. Pidieron, a cambio, unas toallas con alcohol.

Pese a que la prensa documentó estos incidentes, el Departamento de la Familia no recibió ni investiga referidos de maltrato relacionados a las situaciones ocurridas durante estos especiales navideños.


“Hasta el momento, no han llegado referido, lo que es penoso”, señaló Audry Ortiz, supervisora en trabajo social y coordinadora de la Unidad de Rápida Respuesta del Departamento de la Familia.

La agencia necesita una querella para iniciar una investigación.

Durante la jornada de compras, también causó malestar entre algunos consumidores que no se establecieran filas especiales para las mujeres embarazadas y las personas con impedimentos que participan de este jolgorio de compras.