Carmen Guerrero, directora de la EPA en Puerto Rico, dijo ayer que la inspección se realizó el pasado 21 de julio y derivó en 10 señalamientos correctivos. (Archivo)  
La agencia federal determinó que incumplió con las regulaciones de control de polvo fugitivo.

La Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés) determinó en una inspección reciente que la empresa Applied Energy Systems (AES) incumplió con las regulaciones de control de polvo fugitivo y el manejo de escorrentías, relacionadas a la pila de cenizas de carbón que tiene en su planta de Guayama.

Carmen Guerrero, directora de la EPA en Puerto Rico, dijo ayer que la inspección se realizó el pasado 21 de julio y derivó en 10 señalamientos correctivos.

Primeramente, la funcionaria aclaró que AES tiene una pila, no dos, de cenizas humedecidas que la compañía llama agremax. Esto, a pesar de que en un documento de inspección de septiembre de 2016, AES estipuló que tenía dos montañas separadas de este material.

Sin embargo, Guerrero explicó que en aquel momento la empresa había dividido la pila en dos para facilitar la colocación de una membrana para proteger el suelo, pero que como decisiones judiciales detuvieron el envío de agremax a los vertederos de Peñuelas, el material se volvió a acumular hasta convertirse nuevamente en una montaña.

La acumulación actual es de “alrededor de 425 mil toneladas, que son cerca de 10 pisos”.

“Ellos se tienen que asegurar de que la pila de agremax siempre esté mojada, que haya un plan de control de polvo fugitivo. Encontramos que estaban humedeciendo solo una parte de la pila y la otra no”, señaló Guerrero.

La otra deficiencia tiene que ver con el agua que baja de esa pila de cenizas, la cual pasa por unas membranas y se dirige por un canal hacia una charca de retención.

“Parte del agremax se encontró en el canal y eso había que corregirlo”, dijo la funcionaria.

De ocurrir un evento de desbordamiento porque el canal estuviera tapado, el agua correría hacia un área de mangles al sur de la propiedad, señaló el inspector José Rivera. Para arreglar eso, se le ordenó cambiar la malla geotextil que se supone retenga el sedimento, en un periodo de 15 días.

Rivera dijo que AES usa el agua de una planta de tratamiento sanitaria de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados para humedecer la montaña de agremax y una vez llega a la charla de retención la reúsa en su proceso de producción de energía.

La EPA también le ordenó a AES reemplazar la malla geotextil de un pozo ubicado fuera del área de las cenizas, la cual “previene que salga cualquier material al sistema pluvial que descargue al mangle”. Rivera dijo que el día de la inspección no observaron descargue al mangle, pero reconoció que la EPA no toma muestras de ese mangle por ser seco.

Otras cosas pendientes

En diciembre pasado, la EPA le comunicó a la AES que la montaña de cenizas en su planta constituía un vertedero en incumplimiento y le ordenó tomar ciertas medidas.

Una de ellas es instalar pozos de monitoreo de agua subterránea, los que tienen que estar listos el 17 de octubre de este año. AES tiene que tomar muestras del agua, pagar por su análisis en laboratorios certificados por la Junta de Calidad Ambiental y divulgar los resultados en su página web. La periodicidad será bianual, dijo la EPA.

Además, deberá haber colocado la membrana que proteja el suelo del cúmulo de cenizas para el 17 de octubre de 2018. 

EPA aprobará reglamento

Por otra parte, Guerrero señaló que su agencia tiene que revisar y aprobar el reglamento que debe preparar la JCA sobre el uso y disposición de cenizas de carbón, en cumplimiento con la Ley 40. El mismo debe estar listo para octubre próximo.

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