Fallece Monseñor Hermín Negrón Santana, Obispo Auxiliar de San Juan

03/10/2012 |12:17 p.m.
Negrón nació en Naranjito, Puerto Rico el 10 de noviembre de 1937.

El Monseñor Hermín Negrón Santana, quien era el Obispo Auxiliar de San Juan, falleció esta mañana, según informó el Arzobispado.

Ante el inesperado fallecimiento de Negrón Santana, Obispo Auxiliar de San Juan, el Arzobispo de San Juan, Monseñor Roberto Octavio González Nieves expresó que: “hoy la Iglesia Arquidiocesana de  San Juan de Puerto Rico se ha despertado con la triste noticia del fallecimiento de nuestro Obispo Auxiliar Mons. Hermín Negrón Santana, quien falleció en su residencia en Caparra Heights. A su querida familia en Naranjito, le expresamos nuestras más sentidas expresiones de condolencia”,   

Negrón nació en Naranjito, Puerto Rico el 10 de noviembre de 1937. Fue ordenado sacerdote el 30 de mayo de 1969 en Caguas. El 7 de septiembre de 1981 fue ordenado Obispo en Bayamón por Su Eminencia Luis Cardenal Aponte Martínez. En la Conferencia Episcopal Puertorriqueña se desempeñaba como tesorero. 

“Monseñor Negrón fue un obispo que se destacó por su sencillez, por su don de persona; era de personalidad muy agradable y vivía su ministerio episcopal con gran alegría evangélica. Su situación de salud en los últimos años, no lo detuvo en su ardiente deseo de evangelizar; Mons. Negrón fue un predicador del evangelio de Jesús”, indicó González Nieves.

Sus restos mortales serán recibidos este lunes a las 10:00 de la mañana en la Parroquia Santa María de los Ángeles en la Riviera (donde ubica el Seminario Interdiocesano) y a las 7:30 de la noche, el Arzobispo de San Juan de Puerto Rico, presidirá la Santa Misa. El martes se trasladarán los restos de Mons. Negrón a Naranjito. El miércoles a las 2:00 de la tarde, en la parroquia del pueblo de Naranjito se celebrará la misa exequial.

“Hoy pido a todo el pueblo santo de Dios en Puerto Rico a elevar sus oraciones por el eterno descanso del alma de Mons. Hermín Negrón. Que su alma pueda disfrutar del reinado de Dios, Reino que tanto predicó y por el cual consagró su vida. Que su alma y el alma de todos los fieles difuntos, por la misericordia de Dios, descansen en paz”, concluyó el Arzobispo de San Juan.