Grave problema de aguas usadas en plantel de Quebradillas

Por Griselle Vázquez Sevilla / [email protected] 09/14/2017 |00:00 a.m.
El Horizonte
El alcalde expresó la necesidad de cambiar el tanque para así acabar con el problema de aguas usadas en la escuela. (Suministrada)  
Solo se necesita cambiar el tanque del pozo séptico de la Escuela Segunda Unidad Eugenio María de Hostos, pero el alcalde se ve limitado ante el alto costo.

Un problema de años con un pozo séptico ha sido la mortificación de padres y estudiantes de la Escuela Segunda Unidad Eugenio María de Hostos en el Barrio Guajataca, Quebradillas. Este se llena a cada rato, lo que resulta en desbordamientos de aguas negras que afectan dicha institución, dirigida por Olga Goyco Morales, y a comunidades cercanas.


Meses atrás (abril), en medio de un episodio de desbordamiento de aguas negras, padres de estudiantes de la escuela de Quebradillas usaron las redes sociales y medios de comunicación local para pedirle ayuda al alcalde Heriberto Vélez Vélez.

“El pozo sigue desbordado y tirando aguas negras que ponen la salud de nuestros hijos en peligro. La directora de la escuela llama al alcalde, que es el que tiene el contrato, y éste no hace nada por vaciarlo y limpiarlo. Prefiere que nos cierren la escuela y no ayudarnos”, expresaron padres firmando bajo el nombre Guajataca Unido.

No ajenos a este hecho, el Municipio de Quebradillas cumple con un contrato con la Oficina para el Mejoramiento de las Escuelas Públicas de Puerto Rico (OMEP) por concepto de mantenimiento de escuelas para tener la situación controlada vaciando el pozo rutinariamente cada 15 días e incluso, respondiendo a llamadas si se requiere que se hagan antes de lo previsto. Sin embargo, el alcalde de Quebradillas, Heriberto Vélez Vélez, aseguró que el contrato nuevo no está firmado.

El problema de pozo séptico se trata de un defecto en el tanque que retiene las aguas usadas que permite que se cuele agua de una charca, ya que el pozo fue instalado en un humedal. Lo que provoca que constantemente se llene el pozo.

La baja matrícula de estudiantes, cerca de 108 de kínder a octavo, no cuadra en proporción con que se llenó tan rápido el tanque. Además, la escuela podría permanecer en la mira para ser cerrada y por lo que no se contemple el arreglo del pozo que es lo que realmente sería la solución.

“No puedo invertir en la escuela porque por ley no puedo invertir dinero en grandes cantidades en una escuela, porque tengo que ir a la legislatura. Es un problema de la agencia y nosotros nos mantenemos sirviendo y cooperando”, concluyó el alcalde. 

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