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Hay que evitar que niños y niñas repitan ciclo de violencia doméstica

11/03/2010 |
Buscan evitar que se repita el patrón de violencia. (Ve vídeo)

La violencia se repite de generación en generación.

Este Día de Acción de Gracias se cumplen nueve años del fatídico día en que Norma Hernández, de 26 años, murió de una puñalada en el centro del corazón que le infligió su compañero consensual.

Sus padres la esperaban para celebrar la tradicional cena en la que se reunía toda la familia. Sólo faltaban Norma y sus tres hijos.

Norma nunca llegó.

“Ella se encontraba en su apartamento. Fue a buscar a sus otros dos hijos, de otro matrimonio, y lo que recibió fue la puñalada”, dijo Oscar Hernández, un padre que aún necesita amortiguar el sufrimiento de la dolorosa pérdida.

“A las 4:00 de la tarde, recibimos la triste noticia de la Policía de que ella había sido asesinada”, dijo.

“Ese golpe fue difícil. Todavía es difícil. Adoptamos al niño que procrearon. Tiene 10 años. Los otros niños están con su papá”, expuso Hernández, quien participaba en la actividad del Mes Contra la Violencia Doméstica, organizado por la Procuraduría de las Mujeres, efectuada en el Teatro Ambassador, en Santurce.

“Soy familia de una víctima de violencia que no sobrevivió”, fue la presentación que hizo el atribulado padre a Primera Hora.

Relató que desde entonces mantiene una cruzada en contra de la violencia doméstica para llevar el mensaje a las mujeres que están pasando por una situación de maltrato parecida a la de su hija.

También lleva el mensaje a los hombres, educándolos de cómo podemos resolver el problema de maltrato a la pareja.

En años recientes decidió llevar el mensaje a los niños y niñas y a los jóvenes.

“Se trata de jóvenes y niños que arrastran estos problemas sociales que terminan con violencia doméstica”, comentó.

Hernández y su esposa asisten a una escuela en Caguas donde lidian con estas situaciones.

“Observas en los jóvenes de octavo, noveno y décimo el estigma de utilizar la violencia contra el sexo contrario. Lo triste es que las niñas reproducen los mismos patrones que aprenden en su casa”, acotó.

“Desde pequeña, uno ve con mucha tristeza que les están enseñando en el seno del hogar a usar la violencia, en vez de aprender estrategias para combatirla y protegerse”, dijo.

“Tenemos que prevenir con esa generación que viene subiendo, repitiendo patrones. Eso ha ayudado a amortiguar el dolor y el sufrimiento que siento por la pérdida de mi hija”, confesó.

Norma vivió varios incidentes de violencia y tenía una Ley 54 cuando la mataron.

“En una ocasión la agredió con el teléfono y le esbarató la cara. Pendiente de verse esa vista sobre ese caso, fue el asesinato”, recordó.

Hace nueve años que el niño vive con ellos y desde entonces lo llevan periódicamente al psiquiatra, porque aunque tenía un año, estuvo presente cuando su papá mató a su mamá, y quieren asegurarse de que no tiene reminiscencias.

“Le damos mucho amor”, dijo.