Iglesia de Dios Pentecostal rechaza enmiendas a la Ley 54

01/16/2013 |08:55 p.m.
Anunció este miércoles su oposición al proyecto de ley que extendería la protección de la Ley 54 de Violencia Doméstica a todo el mundo, sin importar el estatus marital o si se trata de parejas del mismo sexo.

La Iglesia de Dios Pentecostal MI anunció este miércoles su oposición al proyecto de ley que extendería la protección de la Ley 54 de Violencia Doméstica a todo el mundo, sin importar el estatus marital o si se trata de parejas del mismo sexo.

La enmienda fue presentada el pasado jueves por el presidente de la Comisión de lo Jurídico de la Cámara de Representantes, Luis Vega Ramos, quien propulsa la medida junto a sus colegas populares José Baéz Rivera y Carlos Vargas Ferrer.

“Como organización cristiana que vela por una sociedad bajo los principios que nos enseña la palabra de Dios, no podemos avalar que se utilice una herramienta legal que tiene el propósito de proteger el matrimonio para aprobar relaciones de parejas del mismo sexo, relaciones consensuales y orientaciones sexuales”, indicó el reverendo Manuel Fuentes Valentín, presidente de la Iglesia de Dios Pentecostal MI, Región de Puerto Rico, mediante un comunicado de prensa.

El proyecto, que propone enmendar los artículos 3.1, 3.2, 3.3, 3.4 y 3.5 de la Ley 54 del 15 de agosto de 1989, conocida como “Ley de Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica”, es un compromiso programático del Partido Popular Democrático.

“Entendemos que enmendando la Ley 54 para añadir la frase '...sin importar estado marital, orientación sexual o su identidad de género' es una aceptación abierta al adulterio, homosexualismo y otras prácticas que bíblicamente no son aceptadas. Por otro lado, existen otras leyes bajo el código penal de Puerto Rico que protegen a cualquier ciudadano que sea víctima de violencia”, opinó Fuentes Valentín.

El líder religioso dijo rechazar el uso de la violencia contra persona alguna, pero a juicio suyo “no debemos permitir que se utilicen las leyes establecidas para adelantar las causas o institucionalizar las prácticas o comportamientos no aceptadas bajo los principios morales judeocristianos. Cada cual tiene el libre albedrío de escoger el estilo de vida que desea pero lo que no es aceptable es que ese estilo de vida se imponga sobre toda una sociedad”.

Sobre la enmienda, Vega Ramos ha comentado que “es una medida de justicia y un deseo de que todo ciudadano tenga el mismo acceso a estar protegido de agresiones, de intimidaciones, o de potencial de violencia en sus relaciones domésticas”.