Indignación por toallazo

01/24/2012 |
Miguel Villanueva Cruz muestra su factura de agua, que paga todos los meses religiosamente. María Vargas dijo que el partido debe salir de Rivera Guerra. (Para Primera Hora / Olimpo Ramos)  
Mientras los abonados sudan por cumplir y pagar sus deudas, él tenía agua y luz “gratis”. (Vídeo)

Aguadilla. ¡Indignación!

Ése es el sentir general de los ciudadanos de la región de Aguadilla con la tibia sanción que se le impuso al legislador de su distrito, José Luis Rivera Guerra, de suspenderlo sólo por 10 días tras el escándalo que reveló que mientras los abonados sudan por cumplir y pagar sus deudas, él tenía agua y luz “gratis”.

Primera Hora habló con abonados de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) en el mismo pueblo de Aguadilla, donde Rivera Guerra no paga, y están envenenaos. No es para menos, se enteraron del pequeño castigo, mientras ellos pagaban o hacían abonos a sus cuentas con mucho esfuerzo para que no les corten el agua.

Por ejemplo, Luis Pérez trabaja en la empresa privada y hace malabares para cumplir porque el sueldo, contrario al jugoso salario de los legisladores, no le da. Un mes paga la luz y el otro, el agua. Por eso, está más que indignado porque a Rivera Guerra sólo lo suspenden por 10 días.

“Si fuera Juan del Pueblo o yo estaríamos ya presos... es increíble lo que ha sucedido. Estoy sumamente indignado con toda esta situación porque, como muchos otros puertorriqueños, tengo un mes que pagar la luz y el otro, el agua, porque no da el sueldo’’, dijo Pérez, quien desde hace 25 años es abonado de la AAA y la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Charles Salazar, comerciante de Aguada, especificó que ha estado recibiendo facturas por sobre $2,000, en su negocio, y sobre $900, en su residencia. Ayer hacía gestiones de reclamaciones y planes de pago. “Honestamente, se indigna uno cuando tiene que pagar esos precios y si no, nos cortan el servicio. (A Rivera Guerra) se mide con otra vara cuando deberían tratar a todo el mundo igual’’, replicó Salazar.

María Vargas es retirada y vivió 33 años en Estados Unidos. Lleva residiendo ocho en Puerto Rico y no titubeó al decir que en la Isla hay mucha “más corrupción de los políticos que afuera’’. “Aquí yo no creo en los políticos. Los políticos grandes eran don Luis Muñoz Marín y don Luis A. Ferré, después de ellos ninguno trabaja. Mi esposo y yo vivimos aquí porque adoramos esta isla, y ese hombre (Rivera Guerra) tienen que botarlo, salir de ese hombre’’, señaló Vargas, quien reside en Rincón y estaba objetando su factura de agua.

La mujer insistió en que a Rivera Guerra se le debe aplicar todo el peso de la ley y abogó para que el gobernador Luis Fortuño, como presidente de la Palma, le pida la renuncia.

Laura Bourdon, quien es ama de casa de Caimital Bajo en Aguadilla, se unió a las críticas al decir que Rivera Guerra está “haciendo dos casas, robando agua y luz, mientras que nosotros, los pobres, pagamos o nos cortan el servicio”.

“Yo creo que deberían meterlo a la cárcel... Si tienes tu casa y debes, tienes que pagar. Los pobres, a veces, no tenemos para comer y ellos tienen sus buenos trabajos y las dietas, bebiendo champán, y cuanta madre hay, a cuenta de nosotros, los pobres. Eso da coraje”, apuntó Bourdon.

Miguel Villanueva Cruz dijo que pagaba $50 de agua y la última factura le llegó de $170. La única explicación que encuentra es que le están cobrando la factura de Rivera Guerra.

“Yo creo que me están cobrando la factura de Rivera Guerra... uno se indigna cuando ve que miden al pobre con una vara y a los que tienen con otra’’, aseguró el humilde obrero de la construcción, que antes fue cortador de caña.

El matrimonio compuesto por Edmie Vélez y Luis Cartagena también expresó su indignación. “Yo creo que merecía más. Nos indigna que sea tan poco, pero este gobierno está mal, porque no tienen nada para el pobre y para los ricos sí’’, comentó Cartagena.

William Quiñones, un maestro retirado de Rincón, lamentó haber tenido que pagar una factura, que es el doble de la anterior, para evitar que le cortaran el servicio de agua.

“Me parece que se debe ser un poco más justo con el pueblo, no con los políticos, porque aquí el pobre paga todo. Yo espero que el pueblo no vuelva de nuevo a tomarlo en cuenta’’, recalcó.

“Si el Gobernador le pide la renuncia, él se lo busca si lo hizo mal. Pero, yo creo que ese señor es buena gente”, opinó Carmen Rosario.