Inesperado adiós a Ecvan - Vídeo

Por Libni Sanjurjo / lsanjurjo@primerahora.com 09/28/2013 |
El alcalde Vega Borges (al centro) dio instrucciones para que menores no se sienten en la parte frontal de estos trolleys. (wandaliz.vega@gfrmedia.com)  
El niño de seis años de edad murió a consecuencia del accidente ocurrido el lunes en un vehículo municipal.

Toa Baja. La trágica muerte de Ecvan Salgado, a consecuencia de un choque protagonizado por un trolley del municipio de Toa Baja, ha dejado a la familia del niño de seis años con una nueva realidad: vivir un día a la vez.

“(Hay que) seguir viviendo este proceso de día en día”, expresó el abuelo materno de Ecvan, Benjamín Rolón.

Y ayer fue el día del adiós cuando los restos mortales del pequeño llegaron dentro de un ataúd blanco con líneas doradas al Mausoleo Campanilla en Toa Baja.

En la entrada al edificio, un grupo de globos blancos y azules, así como de personajes animados, eran aguantados hasta el momento en que dieran la señal de soltarlos al cielo, junto con dos palomas blancas, aunque una de ellas, sorprendentemente, regresó al ataúd.

El inesperado suceso provocó que alguien dijera: “Qué cosa, mira, no se quiso ir...”.

El infante murió a causa de las heridas que sufrió cuando el pasado lunes el vehículo municipal chocó contra un árbol en la avenida Doctor Álvarez Chanca, en Levittown.

En el incidente, resultaron heridas 10 personas. Ecvan fue la única víctima mortal.

Tanto la Policía de Puerto Rico como el Departamento de Justicia continúan con la investigación del caso, informó el alcalde de Toa Baja, Aníbal Vega Borges.

Sin remordimientos

“No tenemos ningún remordimiento, ningún tipo de represalia contra el chofer de la guagua. Son incidentes lamentables que acontecen en medio de nuestro país, con los cuales tenemos que trabajar y, nada, si tenemos a Dios de nuestro lado, Dios tiene el control de todo”, comentó don Benjamín.

 
Sepultan niño muerto en accidente de trolley

Los restos de Ecvan Salgado fueron llevados hoy al Mausoleo Campanilla


“Ahora con lo que tenemos que trabajar es con el nene mayor –Héctor Salgado Rolón, de siete años– que esta mañana (del viernes) estuvo renuente a llegar a la funeraria, no quería que lo vistieran, incluso no quiso que su primito también pudiera llegar”, agregó.

Mientras él hablaba –fortalecido por su fe cristiana, sin que ello evitara el silencio que pareció ahogarlo ante la pregunta de cómo se encontraba él, el portavoz de la familia–, la madre de Ecvan, Ruth Rolón, de 29 años de edad, entró al mausoleo sentada sobre una silla de ruedas tras haber sido dada de alta del Centro Médico de Río Piedras.

Don Benjamín también tuvo palabras de agradecimiento por la solidaridad del pueblo puertorriqueño.

“Me he quedado sorprendido con las manifestaciones del pueblo; en medio de este proceso nos han acompañado”, sostuvo.

Sobre la búsqueda de justicia, el abuelo del niño dijo que a veces la gente piensa que “tomé el volante de un vehículo público y sencillamente vi aquel árbol y fui y me estrellé, y esa no es la realidad, es un incidente que lamentablemente nos puede pasar a cualquier a de nosotros”.

Aclaró, sin embargo, que “cuando llegue el momento de fijar responsabilidades, que así sea”.

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