Lápidas interactivas: lo último en la avenida en servicios funerales en el país

12/10/2012 |
Transporta a los usuarios a la vida de la persona fallecida.

¿Sabía usted que la vida de un ser querido que acaba de fallecer puede ser resumida en un pequeño código que los asistentes al funeral o al entierro pueden acceder desde un teléfono inteligente?

Parecería una escena sacada de las tirillas Los Jetsons, pero lo cierto es que este es el último servicio innovador que ofrecen algunas funerarias a nivel internacional, y ¡Puerto Rico no se queda atrás!

Se trata de las lápidas interactivas, un nuevo sistema en el que una persona que se acerque al nicho donde yacen los restos de un difunto puede escanear –con un celular o tableta– una barra de códigos instalada en la tumba, que llevará al usuario a una página interactiva que tiene memoriales del difunto.

Así como lo lee. En cuestión de segundos, aquellos que visiten un cementerio tendrán información directa del fallecido y otro material memorable como fotos, vídeos y hasta obituarios escritos por familiares y amigos.

Así lo explicó a Primera Hora Edwin Casanova, el propietario de Casanova Funeral Home, en Manatí, donde hace poco más de un año ofrece el servicio como parte de sus paquetes funerarios.


“Hay veces que la gente va al cementerio a visitar a una persona, pero ni siquiera recuerda cómo era su rostro... Ahora con solo escanear con un smartphone una plaquita que le ponemos a la lápida se resuelve ese problema y tiene acceso a la vida de ese difunto. Puede ver fotos e información de cuándo murió. De hecho, si quieren pueden dejar un mensaje de condolencia a la familia”, dijo Casanova.

El servicio, explicó, es totalmente gratis y también está disponible en las tarjetas que se entregan en los velorios como recordatorio.

“Cuando al principio le explicamos a la gente, se sorprenden, pero luego les parece interesante”, agregó el funerario al señalar que ha prestado el servicio de lápidas interactivas a más de 70 clientes.

Casanova se distinguió también por ser el pionero –hace nueve años– en ofrecer los velorios virtuales, un servicio que, basado en un circuito cerrado a través de 14 cámaras instaladas en diversas áreas de la funeraria (incluyendo las capillas), transmite en vivo los funerales.

“Hace nueve años, cuando inicié con los velorios virtuales, muchos pensaron que estaba loco y me criticaron. Ahora hay muchas funerarias que tienen el servicio”, dijo quien se orientó con abogados para no violar ninguna ley, incluyendo el derecho a la intimidad de los ciudadanos.

“Precisamente para protegernos de cualquier demanda es que no tenemos audio en las transmisiones en vivo... las cámaras tampoco enfocan al difunto”, dijo al asegurar que ha ofrecido sobre 1,000 velorios virtuales. “Te diría que solo el 1% de los clientes me ha pedido, por cuestión de seguridad, que apague las cámaras”, expresó quien también ha innovado en el ámbito de funerales a través de Facebook, plataforma que utiliza para anunciar los velatorios que se llevan a cabo en su negocio.

En auge

La proliferación de velorios virtuales en la Isla ha sido tan marcada en los últimos años que fue tema de investigación para un grupo de estudiantes de la Universidad de Puerto Rico, quienes liderados por la profesora Carmen Maldonado Vlaar realizaron el proyecto titulado Funerales virtuales: el rito de duelo en la era cibernética.

En el estudio se descubrió que las personas que escogen el servicio tienen entre 40 y 60 años, y lo consideran como opción adicional y no como un reemplazo a los rituales tradicionales. Además, es un mecanismo para lidiar con la pérdida de un ser querido.

Pero no todos están de acuerdo con esta modalidad virtual, según dijo a Primera Hora el presidente de la Cámara de Dueños de Funerarias de Puerto Rico, Jorge Lugo Ramírez.

“En el área oeste, por ejemplo, el concepto no ha llegado. En eso yo soy precavido porque se puede violar la privacidad de las personas. Conozco a muchos compañeros que tampoco lo harían en sus funerarias”, dijo Lugo Ramírez.

Sin embargo, precisó que sí ha tenido situaciones en las que “familiares de algún difunto graban un vídeo o toman fotos con sus celulares y se los envían a otras personas... pero eso lo hacen ellos allá”, dijo.

Por su parte, el cliente José Luis Gómez catalogó como “un avance” el hecho de que se promuevan velorios virtuales y lápidas interactivas.

“Rompe un poco con el funeral tradicional y uno se siente raro, pero me parece bien que se esté innovando con estos servicios. Sobre todo, me parece interesante lo del escáner”, expresó quien en el 2008 accedió a que su abuelito fuera velado de forma virtual para que sus primos en Alemania y Estados Unidos pudieran participar de forma “interactiva de los servicios que ofrecimos”.

“Aunque estábamos lejos, nos sentimos unidos a través de esas imágenes que ellos veían desde su computadora”, recordó.