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La represa Guajataca no colapsará

Por Wilma Maldonado Arrigoitía 10/25/2017 |06:24 p.m.
La fuerza del agua que llegó a la represa durante el temporal causó daños en el aliviadero, que es una especie de desagüe ubicado en el punto más bajo de la represa. (Archivo/[email protected])  
Con eventos de lluvia, todavía existe riesgo de inundación para una comunidad en Isabela en el área del cauce.

La represa Guajataca todavía se mantiene en un nivel de alto riesgo, pero no existe peligro alguno de que colapse, afirmó hoy, miércoles, el mayor Alexander Walker, oficial a del Cuerpo de Ingenieros del Ejército de los Estados Unidos (USACE, por sus siglas en inglés) a cargo de la operación y reparación de emergencia de la estructura.

En una conferencia de prensa en Isabela, convocada por el alcalde de este municipio, Carlos Delgado Altieri, el Mayor indicó que el Cuerpo de Ingenieros realiza trabajos para llevar la facilidad a una escala de riesgo moderado al intentar mantener un nivel de agua de 191.5 metros sobre el nivel del mar. Ahora mismo está en 194.7. 

“Estimamos que esto ocurra cerca del 9 de noviembre, pero esa fecha depende de que continuemos con el clima que nos está ayudando ahora mucho y de que tengamos todos los equipos y personal disponible”, dijo Walker. 

Aunque la orden de materiales se hizo hace un mes, todavía no han llegado todas las utilidades, reconoció el oficial. Para estos trabajos la USACE solicitó a la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) $25 millones, que Walker desconocía ayer si han sido desembolsados.

La USACE instaló 10 bombas de desagüe para bajar los niveles de agua en la represa e impulsar mecánicamente el agua a través de los canales de riego, lo que en condiciones normales se hacía por gravedad y no por succión. Ya dos de estas bombas están en operación y las otras arrojarán el agua hacia el río, explicó Walker.

La fuerza del agua que llegó a la represa durante el temporal causó daños en el aliviadero, que es una especie de desagüe ubicado en el punto más bajo de la represa, señaló el oficial.

La corriente destruyó tres placas que ubicaban en este aliviadero y le provocó dos fisuras. También rompió un tubo de 54 pulgadas que llevaba el agua para ser tratada por la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA). 

No obstante, estos daños no significan un riesgo de colapso de la represa, sostuvo Walker.

“La represa funcionó y continúa funcionando, así que hizo el trabajo (de reducir inundaciones)”, dijo el coordinador de operaciones en esta represa.

El oficial de la USACE recomendó, sin embargo, que las personas que viven cercanos al cauce del río deberían estar fuera de sus residencias hasta que haya un riesgo moderado de inundaciones y no como ahora que permanece en un nivel de alto riesgo.

“Las personas aledañas al cauce del río no deben estar allí y deben estar en alerta porque, una vez más, no podemos controlar a la madre naturaleza y hoy está soleado y mañana nos llueve 10 o 12 pulgadas”, mencionó Walker.

La comunidad en peligro es la que ubica en el sector el Canal del barrio Planas, en Isabela, donde residen 94 familias. Estas familias fueron desalojadas por el municipio tras el huracán, pero ya regresaron a sus hogares. 

Dramático desalojo

El alcalde de Isabela opinó que estas familias son las únicas que estuvieron en riesgo desde que se detectó las fallas en el aliviadero de la represa y no toda la población de Isabela, así como parte de Quebradillas y San Sebastián a quienes se les ordenó desalojar sus hogares en una “dramática” operación que atestó de refugiados el coliseo municipal. 

Delgado Altieri dijo que la Agencia Estatal para el Manejo de Emergencia (AEMEAD) reaccionó de “buena fe”, pero sin haberse informado correctamente sobre los riesgos que suponía un colapso de la represa y por esa razón aconsejó erróneamente al gobernador Ricardo Rosselló, quien ordenó el desalojo de miles de familias. 

El alcalde señaló que la AEMEAD debió consultar el plan de manejo de desastres sobre la represa del Guajataca que elaboró la Oficina de Riego de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) antes de provocar un desalojo que generó histeria y ansiedad en los residentes de la región y de todo el país.

“Hay (en ese plan de manejo) unos estimados de inundación río abajo. Esos estimados jamás van a llegar a afectar comunidades que no sean el sector el Canal de Planas. Fuera de eso no afectaría a ninguna otra comunidad”, sostuvo el ejecutivo municipal. “Se debió haber mirado el plan para hacer una recomendación al gobernador”, agregó.  

Llegará el servicio de agua a los hogares

Otro trabajo de emergencia que realizará el Cuerpo de Ingenieros es la instalación de un sifón como sustituto a la tubería de 54 pulgadas que se rompió en la represa y que, además de a los canales de riego, llevaba agua a la planta de tratamiento de Guajataca. 

El alcalde de Isabela dijo que estiman que dentro de tres semanas a las comunidades del barrio Planas y alrededor de tres barrios en el municipio de San Sebastián se les reinstalará el servicio de agua potable porque se pondrá en producción esa planta de tratamiento de Guajataca.

El agua que baja por los canales de riego es la que utiliza la AAA para suplir, a través de diferentes plantas, agua potable a cerca de 350,000 personas en cinco municipios. Ahora mismo, cerca de la mitad de esa clientela tiene servicio, estimó Nelson Saavedra, funcionario de la Triple A. 

Por otro lado, Walker dijo que se trabaja en la instalación de un puente provisional porque las obras que se hacen en la represa afectan el tránsito vehicular en el sector. 

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